GlosarioPricing

Pago por resultados.

Cobrar una parte del precio, o todo, según lo que se consigue para el cliente. No elimina el riesgo: lo cambia de lado, y solo alinea a las dos partes si el resultado se mide igual para ambas.

El pago por resultados es un modelo de precio en el que un servicio cobra una parte o la totalidad de su fee en función de un resultado medido para el cliente, como ventas, leads o margen. Suele combinar un fijo reducido con un porcentaje variable, y se cruza con el fee solo fijo en el resultado que hace iguales las dos facturas.

También: fee de éxito · success fee · pago variable por objetivos

Agencia Snowball, Barcelona · Revisado el

La definición

No es pagar si funciona. Es decidir quién se come el mes malo.

El pago por resultados es cobrar una parte del precio de un servicio, o el precio entero, en función de lo que se consigue para el cliente: ventas, leads cualificados, margen, ahorro. Se le llama fee de éxito, success fee o variable por objetivos, y casi nunca va solo: lo habitual es un fijo más bajo que el de siempre y un porcentaje encima. Es una decisión de pricing, no de marketing.

Se entiende mejor por contraste con sus vecinos. La iguala cobra lo mismo cada mes, salga el mes como salga. El precio por uso cobra por cuánto se usa algo, no por lo que consigue. El pago por resultados es el único de los tres en el que la factura depende de algo que pasa fuera del trabajo: en el mercado, en la web del cliente, en su equipo comercial.

El malentendido que resuelve es que se vende como “solo pagas si funciona”, y lo que de verdad hace es mover el riesgo de sitio. Con un fijo, la factura no se mueve y la variación de resultado se la queda el cliente. Con un solo variable, se la queda el proveedor. Y quien carga con un riesgo lo cobra: un variable bien construido sale más barato en los meses malos y más caro en los buenos.

Un ejemplo para seguir la cuenta, no el de ningún cliente. El mismo servicio a 4.000 € fijos, a 2.000 € más un 10% del resultado, o a un 20% sin fijo. En un mes flojo de 10.000 €, el cliente paga 4.000 €, 3.000 € o 2.000 €. En un mes bueno de 30.000 €, paga 4.000 €, 5.000 € o 6.000 €.

Solo fijo4.000 € al mes
Mes flojo · 10.000 €4.000 €
Mes bueno · 30.000 €4.000 €

El riesgo lo lleva el cliente

Fijo más variable2.000 € + 10% del resultado
Mes flojo · 10.000 €3.000 €
Mes bueno · 30.000 €5.000 €

El riesgo se reparte

Solo variable20% del resultado
Mes flojo · 10.000 €2.000 €
Mes bueno · 30.000 €6.000 €

El riesgo lo lleva el proveedor

Parte fijaParte variable
El cálculo

Fijo más porcentaje, y el punto donde se cruzan.

Factura del mes = fijo + porcentaje × resultado medido. La cifra que importa no es el porcentaje, es el punto de cruce: el resultado con el que el esquema variable cuesta exactamente lo mismo que el fijo. Punto de cruce = (fee solo fijo − fijo del mixto) ÷ porcentaje. Con el ejemplo, (4.000 € − 2.000 €) ÷ 10% = 20.000 €.

2.000 €4.000 €6.000 €8.000 €010k20k30k40kRESULTADO DEL MES, EN EUROSFACTURASolo fijoFijo + 10%Solo 20%Cruce · 20.000 €
Por debajo de 20.000 € de resultado, cuanto más variable lleva el esquema, menos paga el cliente. Por encima, al revés: en un mes de 30.000 € el fijo factura 4.000 €, el mixto 5.000 € y el solo variable 6.000 €.

Lo que enseña el dibujo es que el punto de cruce es la verdadera negociación. Si el resultado normal del cliente está por encima, el variable le sale más caro que el fijo todos los meses normales, y lo que compra con esa diferencia es un seguro para los malos. Si está por debajo, el proveedor está regalando margen a cambio de una promesa. Quien propone un variable sin decir dónde está su cruce está pidiendo que firmes una apuesta sin enseñarte la cuota.

Qué entra en “resultado medido” se escribe antes de firmar, no después. Qué se cuenta: una venta, un lead que el comercial acepta, el margen. Dónde se cuenta: en un sistema que las dos partes puedan leer, el del cliente, no el panel del proveedor. Contra qué base: lo que el cliente habría vendido igual sin el servicio no lo ha conseguido nadie. Y cuándo: qué pasa con las devoluciones, los impagos y la venta que se cierra tres meses después del primer contacto.

Y el porcentaje, sobre qué. Un variable sobre facturación paga igual una venta con un 40% de margen que una con un 5%, y paga también la que se ha conseguido a fuerza de descuento. Un variable sobre margen bruto obliga a abrir los números, pero es el único que premia lo mismo que le importa al dueño del negocio. Para el proveedor, además, el variable es caja que llega tarde: se cobra cuando el resultado se ha medido y cerrado, y eso se nota en su flujo de caja y, tarde o temprano, en su precio.

La decisión

Alinea si el resultado se mide igual. Si no, es una discusión mensual.

El argumento a favor del pago por resultados es que alinea a las dos partes. Es verdad con una condición: que el resultado lo midan los dos de la misma manera. Ese mismo mes de 30.000 € puede medirse de tres formas razonables y salir tres facturas distintas.

El mismo mes, con 2.000 € de fijo y un 10% de variable
Lo que atribuye la plataforma · 36.000 €factura 5.600 €
Lo que registra tu sistema · 30.000 €factura 5.000 €
Lo incremental sobre una base de 18.000 € · 12.000 €factura 3.200 €

Mismo trabajo, mismo contrato. Entre la factura más alta y la más baja hay 2.400 €, y las tres se pueden defender.

La plataforma de anuncios se atribuye 36.000 €, porque cuenta a su manera y cada plataforma suma ventas que también reclama otra: es la discrepancia de plataforma. El sistema del cliente registra 30.000 €. Y si se descuentan los 18.000 € que se habrían vendido igual, lo que de verdad ha movido el servicio son 12.000 €: eso es incrementalidad. Un modelo como el last-click no miente del todo, y otro tampoco, y los dos pueden estar equivocados a la vez. Cuando la factura depende de cuál se elige, cada parte elige el suyo.

Cuándo tiene sentido. Cuando el proveedor controla casi todo lo que mueve el resultado y el resultado se ve en un sistema que no es suyo. Por eso funciona en el marketing de afiliación, donde se paga por venta registrada, y en un CPA pactado con un tercero que solo cobra lo que entrega. Cuándo no. Cuando el resultado depende también del precio, de la web, del producto y de cómo cierra el equipo comercial, que es casi siempre el caso del marketing de una empresa entera.

Nosotros no trabajamos a éxito, y no por miedo a no conseguir el resultado. Es que cuando alguien pide ir a éxito de entrada, muchas veces lo que pide en el fondo es que otro asuma el riesgo de un producto que todavía no vende de forma repetible, o resultados sin tocar ni la web ni el precio ni el proceso. Si el producto ya vende, el fijo sale más barato que el variable en los meses buenos. Si no vende todavía, el variable no lo arregla: solo cambia quién pierde.

Tus números
Tu factura con el esquema mixto5.000 €1.000 € más que con solo fijo. Es lo que pagas por que el proveedor se coma los meses malos.
Tu factura con solo fijo4.000 €
Punto de cruce20.000 €Por encima de este resultado, el mixto cuesta más que el fijo.
Riesgo que asume el proveedor2.000 €Lo que deja de cobrar en un mes de resultado cero.
Parte variable de la factura60%

Se calcula en tu navegador. No se guarda ni se envía nada.

Los errores

Cuatro formas de pactar un variable y arrepentirse en el tercer mes.

Pagar sobre lo que dice la plataforma

Si el variable se calcula con los datos del panel de anuncios, el que mide es el que cobra. No hace falta mala fe para que la cifra salga alta: basta con que la plataforma cuente a su manera. El resultado se mide en el sistema del cliente, o no se mide.

Pagar sobre facturación

El proveedor cobra igual por una venta que deja margen que por una que lo pierde. Con un variable sobre ventas, una campaña de descuento agresivo le sube la factura mientras a ti te baja el resultado. Si el porcentaje va sobre facturación, al menos que excluya las ventas con descuento por encima de un tope.

Pagar el total y no lo incremental

Sin una base pactada, el variable cobra también las ventas que habrías tenido igual: la recompra de tus clientes, la temporada alta, la marca. En el ejemplo, 18.000 € de 30.000 €. La base se fija antes de empezar, con datos de los meses anteriores, no se discute después.

Un fijo que no paga el trabajo

Si la parte fija no cubre lo que cuesta servirte, el proveedor necesita que los meses salgan buenos para no perder dinero. En un mes malo no trabaja más: pone menos horas, o a otra persona. El variable que debía alinear acaba haciendo justo lo contrario en el momento en que más falta hacía.

Preguntas

Lo que se pregunta sobre pago por resultados.

¿Qué es el pago por resultados en un servicio?

Es cobrar una parte del precio, o el precio entero, en función de lo que se consigue para el cliente: ventas, leads cualificados o margen. Lo habitual es un fijo más bajo que el de siempre y un porcentaje encima. No elimina el riesgo: lo traslada del cliente al proveedor, y quien carga con un riesgo lo cobra.

¿Es más barato pagar por resultados que pagar un fijo?

Depende del mes. Un variable bien construido sale más barato que el fijo cuando el resultado es flojo y más caro cuando es bueno. El punto donde cuestan lo mismo es el punto de cruce: (fee solo fijo − fijo del mixto) ÷ porcentaje. Con 4.000 € fijos frente a 2.000 € más un 10%, el cruce está en 20.000 € de resultado.

¿Cómo se mide el resultado en un contrato de pago por resultados?

Por escrito y antes de firmar: qué se cuenta (venta, lead aceptado, margen), en qué sistema (el del cliente, no el panel del proveedor ni el de la plataforma de anuncios), contra qué base (lo que se habría vendido igual no cuenta) y qué pasa con devoluciones e impagos. Si eso no está escrito, el variable es una discusión mensual.

¿Cuándo no tiene sentido el pago por resultados?

Cuando el resultado depende de cosas que el proveedor no controla, como el precio, la web, el producto o el equipo comercial del cliente, y cuando el producto todavía no vende de forma repetible. Ahí el variable no arregla nada: solo cambia quién pierde.

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