GlosarioPricing

Precio por uso.

Cobrar por lo que el cliente consume y no por una cuota fija. La factura sube sola cuando tu cliente crece y baja sola cuando se frena: ganas alineación con lo que usa y pierdes previsibilidad, la tuya y la suya.

El precio por uso es un modelo de precio en el que la factura de cada periodo se calcula multiplicando las unidades que el cliente ha consumido por un precio por unidad, en lugar de cobrarle una cuota fija. Alinea lo que paga cada cliente con lo que usa, a cambio de una facturación menos previsible.

También: usage based pricing · pago por consumo

Agencia Snowball, Barcelona · Revisado el

La definición

Cobrar por lo que se usa, no por estar dado de alta.

El precio por uso es una forma de montar el pricing en la que la factura del mes sale de multiplicar lo que el cliente ha consumido por un precio por unidad. Envíos, gigas guardados, transacciones procesadas, minutos, consultas a un sistema. No hay cuota fija, o la que hay funciona como un mínimo.

Existe porque una cuota trata igual a clientes que no se parecen. Con una cuota, el que usa poco paga lo mismo que el que usa diez veces más. El ligero subvenciona al intensivo, y si cada unidad te cuesta dinero servirla, el intensivo es justo el que menos margen te deja. Cobrando por uso, la factura sigue al consumo: el pequeño entra barato y el grande paga en proporción a lo que se lleva.

El malentendido es quedarse en que es más justo. Lo es, y también es menos previsible para los dos lados de la mesa. Tú no sabes cuánto vas a facturar el mes que viene y tu cliente no sabe cuánto le vas a cobrar. Todo lo que se decide con este modelo es quién carga con esa incertidumbre y cuánto le cuesta.

Conviene no confundirlo con dos vecinos. El pago por resultados cobra por lo que consigues para el cliente, una venta o un lead, no por lo que consume. El precio basado en valor decide cuánto cobrar según lo que vale para quien paga; el precio por uso decide en qué unidad se mide. No compiten: el valor fija el precio de la unidad y el uso fija cuántas unidades entran en la factura.

500 €1.000 €1.500 €05001.0001.5002.0002.5003.000UNIDADES USADAS EN EL MESFACTURACuota fija · 500 €Por uso · 0,50 € la unidad200 €500 €1.300 €
La misma cartera, dos formas de cobrarla. Con la cuota, todos pagan 500 €. Con 0,50 € por unidad, quien usa 400 unidades paga 200 €, quien usa 1.000 paga 500 € y quien usa 2.600 paga 1.300 €. A la izquierda del cruce el cliente paga menos que con la cuota; a la derecha, más.
El cálculo

Una multiplicación, y la unidad correcta.

Factura del mes = unidades usadas × precio por unidad. Con mínimo, el mayor de los dos: la cuota mínima o esa multiplicación. La cuenta es trivial; lo que no es trivial es elegir qué se cuenta.

La unidad tiene que cumplir tres cosas. Crecer cuando el cliente saca más partido del producto. Poder medirse sin discusión. Y que el cliente pueda preverla y controlarla antes de que llegue la factura. Cobrar por gigas a quien guarda copias de seguridad cumple las tres. Cobrar por operaciones internas que el cliente no ve no cumple ninguna, y acaba en una factura que nadie de tu equipo sabe explicar por teléfono.

Si hoy cobras una cuota y te planteas pasar a uso, el primer número es el precio neutro: cuota ÷ uso medio por cliente. Es el precio por unidad con el que la cartera entera factura lo mismo que hoy. Con una cuota de 500 € y 1.000 unidades de media, 0,50 € la unidad. El total no cambia. Lo que cambia es quién paga ese total.

Cuota fija de 500 €Por uso, a 0,50 € la unidad
Cliente A2.600 unidades
500 €1.300 €
Cliente B1.800 unidades
500 €900 €
Cliente C1.200 unidades
500 €600 €
Cliente D900 unidades
500 €450 €
Cliente E600 unidades
500 €300 €
Cliente F450 unidades
500 €225 €
Cliente G280 unidades
500 €140 €
Cliente H170 unidades
500 €85 €
Facturación de los ocho4.000 € y 4.000 €
Peso de A y B en la facturacióndel 25% al 55%
Pagarían menos que hoy5 de 8

Ocho clientes, 4.000 € al mes de las dos formas. Con cuota, los dos que más usan traen el 25% de la facturación; cobrando por uso traen el 55%. El cliente A pasa de 500 € a 1.300 € y el H, de 500 € a 85 €. 5 de los 8 pagarían menos que hoy. Nada de esto se ve en la media: la cuenta se hace con la distribución de uso de tu cartera, no con su promedio.

Y la parte contable. Lo variable no es MRR: en el ingreso recurrente entra lo comprometido —la cuota mínima, o el consumo mínimo firmado— y el resto se reporta aparte, con la media de varios meses y nunca con el mejor mes multiplicado por doce. Si se mezclan, tu forecast hereda la estacionalidad de tus clientes sin que nadie lo vea venir.

Lo que sí cambia de raíz es la retención neta de ingresos. Con cuota, un cliente que crece sigue pagando lo mismo hasta que alguien le vende un plan mayor. Cobrando por uso, la expansión llega sola cuando el cliente crece, y la contracción también, sin que nadie se dé de baja. Los ingresos de expansión dejan de depender de tu equipo comercial y pasan a depender del negocio de tus clientes. En un buen año es la mejor noticia del modelo; en uno malo, la peor.

La decisión

Tres preguntas antes de cambiar la forma de cobrar.

Cobrar por uso no es mejor ni peor que una cuota. Encaja cuando se cumplen tres cosas a la vez, y cada una que falla empuja hacia la cuota.

¿Te cuesta más servir al que más usa?

Si cada unidad tiene un coste variable —infraestructura, envíos, cómputo—, con una cuota el coste de servir del cliente intensivo se come su margen. Si tu coste es tu equipo y no se mueve con el uso, cobrar por unidades añade varianza sin alinear nada. Por eso un servicio profesional se cobra con iguala y no por horas sueltas: lo que hay que pagar a final de mes es el equipo, no el consumo.

¿El uso cambia mucho de un cliente a otro?

Si todos usan parecido, la cuota y el uso facturan casi igual y la cuota es más fácil de vender. Si la distancia es grande, la cuota te obliga a elegir entre cobrar caro al pequeño o barato al grande. El punto intermedio clásico son los planes de precio por tramos de uso: escalones fijos en vez de un contador.

¿El cliente ve su consumo antes que la factura?

Si no puede, cada factura es una sorpresa, y la primera sorpresa grande es la conversación de la baja. Un panel de consumo, avisos al llegar a ciertos niveles y un tope que él mismo pueda fijar no son detalles de producto: son lo que hace vendible el modelo.

Si las tres son sí, cobra por uso. Si lo único que falla es la previsibilidad, la salida habitual es un híbrido: una cuota mínima que incluye un volumen, y el uso por encima de ese volumen. El cliente sabe cuál es su factura más baja y tú sabes cuál es tu peor mes.

300 €600 €900 €enefebmarabrmayjunjulagosepoctnovdicFACTURACuota fija · 500 €Mínimo · 300 €800 €200 €
El mismo cliente, 12.000 unidades al año, cobrado de tres maneras. Con cuota paga 500 € cada mes. Por uso, de 200 € en dic a 800 € en jun. Con el mínimo de 300 €, los 3 meses que quedaban por debajo (los círculos vacíos) suben hasta él.

El mismo cliente estacional, al mismo precio neutro. Por uso puro, su factura más alta es 4 veces la más baja: 800 € en jun frente a 200 € en dic. El año sale en 6.000 €, lo mismo que con cuota. Con un mínimo de 300 €, el año sale en 6.220 €: los 220 € de diferencia son lo que el cliente paga por los meses flojos, y lo que tú cobras por no tener que planificar la caja sobre su peor mes.

Antes de cambiar nada, haz la cuenta con tus números: tu cuota, tu uso medio y, sobre todo, cuánto del uso se concentra en pocos clientes. Es lo que dice a quién le sube la factura el día del cambio.

Tus números
Factura media por cliente cobrando por uso500 €+0% frente a los 500 € de la cuota fija. Es la media: debajo hay clientes que pagan mucho más y otros mucho menos.
Precio por unidad que factura lo mismo que tu cuota0,50 €Cuota ÷ uso medio. Por encima de este precio tu factura media sube; por debajo, baja.
Lo que pagaría un cliente intensivo1.100 €Usa 2.200 unidades al mes, 2,2 veces la media. Hoy paga 500 €. Suele ser tu cuenta más grande, y la que antes va a pedir renegociar.
Lo que pagaría un cliente ligero300 €Usa 600 unidades al mes y hoy paga 500 €: con la cuota fija, es quien subvenciona al intensivo.
Peso de los intensivos en tu facturacióndel 25% al 55%Con cuota fija pesan lo que pesan en número de clientes. Cobrando por uso, lo que pesan en el uso.

Se calcula en tu navegador. No se guarda ni se envía nada.

Los errores

Cuatro formas de cobrar por uso y salir perdiendo.

Una unidad que el cliente no controla

Si el cliente no entiende qué se cuenta o no puede hacer nada para gastar menos, no estás cobrando por uso: estás cobrando una cantidad aleatoria cada mes. La unidad buena es la que el cliente podría apuntar él mismo y llegar a tu misma cifra.

Contar lo variable como recurrente

Anualizar el mejor mes y llamarlo ingreso recurrente es inflar la empresa con el consumo de otros. Lo comprometido es recurrente; lo variable se mide aparte, con media de varios meses, y se proyecta con el peor trimestre en la mano, no con el mejor.

Cambiar con la media en la mano

El precio neutro deja el total igual, pero los intensivos pasan a pagar mucho más, y suelen ser tus cuentas más grandes. Son los primeros que van a pedir renegociar y los que más daño hacen si se van. Antes del cambio, cada uno de ellos necesita una conversación, no un correo.

Dejar que la factura sorprenda

Sin avisos ni topes, el cliente descubre su consumo el día del cobro. Un mes con un pico que no esperaba se paga una vez, y luego se paga otra vez en forma de baja. Cobrar por uso obliga a enseñar el uso antes de cobrarlo.

Preguntas

Lo que se pregunta sobre precio por uso.

¿Qué es el precio por uso?

Es cobrar a cada cliente según lo que consume en el periodo, unidades usadas por precio por unidad, en vez de una cuota fija. Las unidades pueden ser envíos, gigas, transacciones o minutos. A menudo se combina con una cuota mínima que incluye un volumen.

¿Cuál es la diferencia entre precio por uso y una suscripción con cuota fija?

Con cuota fija todos los clientes de un plan pagan lo mismo, usen lo que usen: el que usa poco subvenciona al que usa mucho y la facturación es previsible. Con precio por uso, cada uno paga en proporción a lo que consume: la factura sigue al cliente, hacia arriba y hacia abajo.

¿El ingreso por uso cuenta como MRR?

Solo la parte comprometida: la cuota mínima o el consumo mínimo firmado. Lo variable se reporta aparte, con la media de varios meses, y nunca se anualiza el mejor mes. Mezclarlo hace que el MRR suba y baje con la estacionalidad de tus clientes.

¿Cuándo conviene cobrar por uso en lugar de una cuota fija?

Cuando se cumplen tres cosas: servir al que más usa te cuesta más, el uso cambia mucho de un cliente a otro y el cliente puede ver y controlar su consumo antes de la factura. Si tu coste es fijo, como un equipo, o el uso es parecido entre clientes, la cuota es más sencilla y más previsible.

¿Cómo se fija el precio por unidad si vengo de una cuota fija?

Se empieza por el precio neutro: cuota fija dividida entre el uso medio por cliente. Con él la cartera factura lo mismo que hoy, pero el reparto cambia: los que más usan pagan más y los que menos, menos. Antes de mover el precio hay que mirar cuánto del uso se concentra en pocos clientes.

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