GlosarioAnalytics & tracking

Last click.

El last click le da el 100% del mérito de una venta al último canal que tocó el usuario, y un cero a todos los demás. Es el reparto que viene puesto de fábrica, y su error va siempre en la misma dirección.

El last click, o atribución de último clic, es la regla que asigna el 100% del mérito de una conversión al último canal en el que el usuario hizo clic y un 0% a todos los toques anteriores. Es el reparto por defecto de casi cualquier informe y el que más sobrevalora el final del recorrido: la búsqueda de marca y el retargeting.

También: último clic · atribución de último clic · last-click attribution · last non-direct click

Agencia Snowball, Barcelona · Revisado el

La definición

El reparto que no reparte: todo al último.

El last click es la regla más simple que existe para repartir el mérito de una venta: se ordenan los canales que tocó el usuario y se le da el 100% al último. El resto se queda a cero. Cómo se elige la regla con la que reparte tu empresa es otra conversación —esa es la del modelo de atribución—; esta página va de lo que pasa cuando no eliges y te quedas con la que venía puesta.

Viene puesta de fábrica por una razón razonable: es la única regla que se puede aplicar sin decidir nada. No hay que ponderar canales, ni acordar cuánto vale un toque de arriba, ni discutirlo con nadie. Se mira el último clic y se apunta. Eso la hace comparable entre herramientas y cómoda de calcular. También la hace el número con el que se recortan presupuestos sin saberlo.

Un recorrido de compra real no tiene un canal, tiene cuatro. Alguien ve un anuncio nueve días antes, lee un artículo tuyo seis días antes, vuelve por un email dos días antes, y el día de la compra escribe tu nombre en el buscador y entra. El last click apunta esa venta entera a la búsqueda de marca. Los tres pasos anteriores no salen pequeños en el informe: salen a cero.

Dicho como se dice en una reunión: el last click te dice que Google Ads cerró la venta, y un reparto por pasos te dice que fue Meta quien la calentó tres días antes. Ninguno de los dos miente del todo, y los dos pueden estar equivocados a la vez. La diferencia es que el segundo lo eliges tú y el primero te lo encuentras puesto. Y debajo de los dos hay un problema anterior: si el tracking no vio un paso, ese paso no existe para ninguna regla.

El recorrido, paso a pasoLast clickReparto por paso
Día -9Anuncio en Meta

Descubre que existes. No busca nada todavía.

0%
25%
Día -6Artículo tuyo en Google

Se informa, compara y se va sin comprar.

0%
25%
Día -2Un email tuyo

Vuelve, mete el producto en el carrito y lo deja.

0%
25%
Día 0Búsqueda de tu marca

Escribe tu nombre, entra y paga.

100%
25%

Una venta, cuatro pasos. El last click apunta el 100% a la búsqueda de marca del día de la compra y un 0% a los tres pasos que la hicieron posible. Cualquier reparto que reconozca el paso les da un 25% a cada uno.

El cálculo

Una sola pregunta: quién tocó último.

El last click no tiene fórmula con variables. Tiene un orden y un corte: se listan los toques que caen dentro de la ventana de atribución, se coge el último y se le apunta el 100% de la conversión.

día -9día -6día -3día 0LOS TOQUES QUE VE TU MEDICIÓNMetaGoogleEmailMarcaDirectoLAST CLICK PURO100%todo al toque directoLAST NON-DIRECT100%salta el directo, todo a la marca
Dos versiones de la misma regla sobre el mismo recorrido, y dos respuestas distintas. El last click puro le da el 100% a la entrada directa del día 0; el last non-direct click la salta y se lo apunta entero a la búsqueda de marca del día −1. Ningún informe avisa de cuál de las dos estás mirando.

La primera trampa es de vocabulario, y se ve en el dibujo. Hay dos versiones de la misma regla. El last click puro le apunta la venta al último toque aunque ese toque sea una entrada directa —alguien que escribe tu dominio de memoria—, y entonces el informe te dice que tu mejor canal es “directo”, que no es un canal. El last non-direct click salta el tráfico directo y se lo apunta al último canal identificable anterior. Sobre el recorrido de arriba dan dos respuestas distintas: el 100% al día 0 o el 100% al día −1.

Lo que decide el resultado no es la regla, son los tres parámetros que la rodean. La ventana: un toque fuera de ventana no pesa poco, no existe. El evento de conversión: si lo que cuentas como venta es el clic en “añadir al carrito”, el último canal es otro y el informe cambia de ganador sin que nadie toque una campaña. Y el etiquetado: un enlace sin UTM entra en GA4 como directo o como referencia, y su mérito se lo lleva el toque anterior. El canal mal etiquetado no pierde mérito: desaparece del reparto.

Por eso dos informes del mismo mes no cuadran nunca. La plataforma de anuncios aplica su regla y su ventana, la analítica aplica otras, y las dos lo llaman last click. Es una discrepancia de plataforma de manual y no se arregla discutiendo cuál tiene razón, porque las dos están contando bien cosas distintas.

Y hay un agujero anterior a todo esto. El problema casi nunca es la creatividad ni el copy del anuncio: es el tracking, la medición y los datos sucios. Lo que vemos es que una cuenta media de Meta sin el pixel bien implementado pierde entre el 18% y el 30% de su atribución. Sobre ese agujero, el “último clic” del informe no es el último clic del usuario: es el último que el sistema alcanzó a ver, que es una cosa bastante distinta y nadie la marca con un asterisco.

La decisión

El sesgo va siempre en la misma dirección.

Si el last click se equivocara al azar sería ruido y se compensaría solo con el volumen. No se equivoca al azar: se equivoca a favor del final del recorrido, mes tras mes y en la misma dirección.

0%20%40%60%LAST CLICKCONTANDO CADA PASOBúsqueda de marca65%18,3%Email20%20,0%SEO y contenido15%35,8%Meta, prospecting0%25,8%
Aritmética, no un cliente: cien recorridos repartidos en cuatro formas —40 que pasan por Meta, SEO, email y marca; 25 por Meta, SEO y marca; 20 por SEO y email; 15 por Meta y SEO—. Las dos lecturas suman 100 y ordenan los canales al revés.

Los dos informes de arriba salen de los mismos cien recorridos y ordenan los canales al revés. Con last click, la búsqueda de marca se lleva el 65% del mérito y Meta se lleva un 0%. Contando cada paso por igual, la marca baja al 18,3% y Meta sube al 25,8%. El SEO pasa del 15% al 35,8%. Solo el email sale igual en las dos lecturas —20% y 20,0%— porque aparece tanto en medio como al final. Ese es todo el sesgo: no está repartido, está concentrado en quien cierra.

Los que siempre ganan son la búsqueda de marca y el retargeting, y comparten una propiedad: aparecen cuando la decisión ya está tomada. Cosechan demanda, no la crean. Los que siempre pierden están al otro extremo: el paid media de prospecting, el SEO informacional, el contenido que resuelve una duda de alguien que todavía no sabe que te necesita. Todo lo que hace generación de demanda aparece en el informe de último clic como un canal que gasta y no vende.

De ahí sale la decisión que revienta la cuenta: cortar el canal de arriba porque el informe dice que no cierra. Lo que pasa después es lo peor que puede pasar, que es que el informe siga teniendo buena cara. Los canales de abajo mantienen su ROAS —siguen cerrando lo poco que les llega— y lo que baja es la facturación total. La generación de demanda no aparece en el informe hasta el mes en que la quitas.

Hay dos números que mandan sobre el last click y con los que se contrasta antes de mover un euro: la contribución por canal, que se calcula sobre margen y no sobre mérito, y la incrementalidad, que responde a lo único que importa —qué ventas no habrían pasado sin ese canal—. La regla de fondo no cambia: si el ROAS de un canal no supera tu break-even, ese canal no es rentable, aunque la plataforma te diga que está funcionando muy bien. Y el corolario del último clic es el inverso: que un canal supere tu break-even en ese informe no significa que ese ROAS sea suyo.

Con eso, el last click se usa para lo que sirve. Es el mejor modelo para responder “por dónde entra la gente que acaba comprando” y para vigilar el paso de cierre, que es donde se detectan las fugas. No sirve para repartir presupuesto. Y hay una prueba que cuesta poco: apaga el canal de arriba dos semanas y mira la facturación total, no el informe por canal. Si no se mueve, tenías razón. Si baja, el informe te estaba mintiendo con números correctos. El ROAS por canal se mira con lupa, no como un marcador de fútbol.

Los errores

Cuatro formas de leer el informe y decidir al revés.

Recortar el canal que nunca cierra

Un canal de arriba no cierra por definición: su trabajo es que alguien te busque tres días después. Recortarlo por un informe de último clic es cortar la rama por el lado del tronco. El aviso llega tarde y no llega por el canal recortado, llega por el total.

Comparar dos informes con reglas distintas

La plataforma cuenta con su ventana y su versión de la regla; la analítica, con las suyas. Poner las dos cifras en la misma diapositiva y hablar de cuál es la buena es perder la reunión. Lo que se decide primero es qué regla y qué ventana se usan para dirigir, y a partir de ahí una sola fuente manda.

Contar la marca como captación

Quien escribe tu nombre en el buscador ya te conocía. Ese canal es un peaje de cierre, no un canal de adquisición, y meterlo en el presupuesto de captación con el mérito que le da el último clic infla el rendimiento de lo que ya tenías y justifica gastar más en cobrar lo mismo.

Dar por hecho que el informe vio el recorrido

El modelo no puede repartir lo que no se registró. Enlaces sin etiquetar, un evento de conversión mal definido, un pixel a medio montar: cada agujero mueve el mérito a otro sitio, y siempre al mismo sitio, hacia abajo. Antes de discutir el modelo, hay que poder demostrar que los toques están todos.

Preguntas

Lo que se pregunta sobre last click.

¿Qué es la atribución de último clic?

Es la regla que le apunta el 100% de una venta al último canal en el que el usuario hizo clic antes de comprar, y un 0% a todos los toques anteriores. No pondera nada y no hay que decidir nada para aplicarla: por eso viene puesta de fábrica en casi cualquier informe.

¿Por qué el last click infla la búsqueda de marca y el retargeting?

Porque los dos aparecen al final del recorrido, cuando la decisión ya está tomada, y el modelo solo premia el final. Con cien recorridos repartidos en cuatro formas, el last click le da a la búsqueda de marca un 65% del mérito y contar cada paso por igual le da un 18,3%; al canal de prospecting le da un 0% frente a un 25,8%.

¿Qué diferencia hay entre last click y last non-direct click?

El last click puro apunta la venta al último toque aunque sea una entrada directa, y entonces el informe dice que tu mejor canal es directo, que no es un canal. El last non-direct click salta el tráfico directo y se lo apunta al último canal identificable anterior. Sobre el mismo recorrido dan dos ganadores distintos.

¿Cuándo se puede usar el last click sin equivocarse?

Para saber por dónde entra la gente que acaba comprando y para vigilar el paso de cierre, que es donde se ven las fugas. No para repartir presupuesto: eso se decide con la contribución por canal, que se calcula sobre margen, y con una prueba de incrementalidad.

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