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Tasa de recompra.

El porcentaje de tus compradores que vuelve a comprar dentro de una ventana fija. Es lo que separa un negocio que acumula clientes de uno que los alquila: sin recompra, cada mes se empieza la facturación desde cero pagando tráfico nuevo.

La tasa de recompra es el porcentaje de compradores que hace un segundo pedido dentro de una ventana de tiempo fija, normalmente de 30 a 90 días. Se calcula dividiendo los compradores con dos pedidos o más entre el total de compradores de esa ventana.

También: repeat purchase rate · tasa de recompra · compra repetida

Agencia Snowball, Barcelona · Revisado el

La definición

De la gente que te compró una vez, cuánta volvió.

La tasa de recompra contesta esa pregunta y ninguna más. No dice cuántas veces volvió cada uno, ni cuánto se dejó, ni cuándo. Dice qué porcentaje de tus compradores hizo un segundo pedido. Es un número de una sola cifra y de una sola lectura, y por eso aguanta una reunión de dirección sin discusión.

Existe porque en un negocio transaccional no hay baja que contar. Un SaaS te avisa: el cliente cancela, la cancelación queda registrada y el churn la recoge. Un ecommerce no recibe ningún aviso. El cliente simplemente no vuelve, y no vuelve en silencio. La recompra es la retención traducida a ese mundo: el único sitio donde se nota que alguien se ha ido es el hueco que deja al no aparecer.

Y ahí está el malentendido que resuelve. La recompra se confunde a diario con la frecuencia de compra, y son dos números distintos que se leen distinto. La frecuencia mide cada cuánto compra quien compra. La recompra mide qué porcentaje vuelve a comprar. Un negocio puede tener una frecuencia buenísima entre sus repetidores y una recompra del 12%: eso no es una cartera fiel, es un club pequeño con una puerta giratoria alrededor. Los dos números hacen falta, y en este orden: primero cuántos vuelven, después cuántas veces.

Lo que la recompra decide de verdad es de dónde sale la facturación del mes que viene. Con recompra baja, cada mes empieza en cero: para facturar más hay que pagar más tráfico. Con recompra alta, el mes arranca con una parte de la caja ya dentro de casa. El pagado deja de ser el motor entero y pasa a ser la lanzadera.

Recompra del 18% · por debajo del suelo
1.180 pedidos

Mil compradores captados y pagados dejan 180 segundas compras. La base se gasta casi entera en una sola vez.

Compradores nuevos en la ventana1.000
De esos, vuelven a comprar180
Pedidos que salen de esa base1.180
La misma base, recompra del 36%
1.360 pedidos

Ni un euro más de medios, ni un comprador nuevo. Solo vuelve el doble de gente: 180 pedidos más.

Compradores nuevos en la ventana1.000
De esos, vuelven a comprar360
Pedidos que salen de esa base1.360
El cálculo

Una división, y una ventana que no se negocia.

Tasa de recompra = compradores con dos pedidos o más ÷ compradores totales. Sobre una ventana de tiempo fija. Elegir esa ventana es la mitad del trabajo, y es la mitad que casi nadie hace.

En el numerador van compradores, no pedidos. Un cliente con cuatro pedidos cuenta uno, igual que el que hizo dos. Si divides pedidos entre clientes te sale otro número perfectamente válido, pero no es este: ese es el de la frecuencia. Mezclar los dos es lo que hace que dos personas de la misma empresa lleguen a la reunión con cifras distintas y las dos crean que llevan la buena.

La ventana estándar en un tablero de dirección es de 30 a 90 días. Fuera de una ventana el número solo puede subir: a doce meses cualquier tienda parece tener buena recompra, porque el tiempo trabaja gratis a favor del numerador y el denominador se queda quieto. Un 40% a un año y un 40% a noventa días son dos negocios que no se parecen en nada.

Y se mide por cohorte: los compradores que entraron en enero, seguidos noventa días. No la base entera de golpe, que mete en la misma media a quien lleva tres años contigo y a quien compró anteayer y todavía no ha tenido tiempo de volver. Del denominador salen las devoluciones y los pedidos duplicados por un error de pago; y si el mismo cliente aparece con dos correos, ahí tienes dos compradores de una sola vez que te bajan la tasa sin que pase nada real.

La razón de tener el número es que es un multiplicador. Si un comprador vuelve con la misma probabilidad en cada ciclo, las compras esperadas por comprador son 1 ÷ (1 − tasa de recompra). Es la misma forma que la vida media del cliente, que es 1 dividido entre el churn: la recurrencia de un negocio transaccional se comporta como la de uno de suscripción, solo que el reloj lo marca el ciclo de compra y no el mes de facturación.

1,502,002,503,003,500%10%20%30%40%50%60%70%TASA DE RECOMPRACOMPRAS POR COMPRADOR1,251,672,50
El modelo asume que un comprador vuelve con la misma probabilidad en cada ciclo. No es una ley: es la forma que tiene el número, y sirve para ver dónde están los saltos que de verdad mueven la caja.

Con un 20% de recompra salen 1,25 compras por comprador. Con un 40%, 1,67. Con un 60%, 2,50. Pasar del 20% al 40% no duplica las compras: las sube un tercio. Los saltos que mueven la caja están arriba de la curva, y eso explica por qué a un negocio con recompra ya alta le compensa tanto defenderla y a uno con recompra baja le sale más rentable arreglar la primera experiencia que perseguir dos puntos de tasa.

Ese multiplicador es justo el que entra en el LTV de un negocio sin suscripción: ticket medio × compras por cliente × años de vida. Y el LTV es el techo de lo que puedes pagar por captar —no más de un tercio en CAC—. Con recompra baja, la primera venta se queda sola pagando la captación: ese euro es el ticket de alta, y si tiene que cubrir el CAC él solito, tu margen de maniobra en pujas es el que es.

La decisión

Una recompra por debajo del 20% a noventa días pide revisión.

Es una referencia orientativa, no una sentencia: tu categoría manda sobre ese número. Un colchón y una crema de manos no se compran al mismo ritmo. El 20% es el punto en el que se abre una conversación, no el punto en el que se despide a nadie.

Lo primero que se hace con el número no es subirlo. Es contar el ciclo. Cuántas segundas compras salen de las primeras, cuántas terceras salen de esas segundas, y así hasta que un ciclo genere cero. Ese recuento es lo que distingue un mecanismo de recompra que se sostiene de un cupón que se manda y se olvida.

Primera compra100 compras
Ciclo 1 · segunda compra18 compras
Ciclo 23,2 compras
Ciclo 30,58 compras
Ciclo 40,10 compras
122 comprasEs lo que dan cien compradores nuevos con una recompra del 18%, sumando todos los ciclos hasta que uno genera cero. Cien entran, ciento veintidós compras salen.

Con un 18%, de cien primeras compras salen 18 segundas, de esas 18 salen 3, y en el cuarto ciclo el loop ya no genera nada. Cien compradores dan 122 compras. Eso es un loop que vive, pero corto: no te va a sostener el crecimiento, y verlo en esta escalera es muy distinto a verlo en un porcentaje suelto de un informe.

Lo que sube el número es un mecanismo que dé un motivo real para volver: una secuencia de email o de lifecycle bien trabajada, un club, una suscripción. No un cupón de recuerdo. Y la política la define dirección, con un dueño de nombre y apellidos: no puede quedar al criterio de quien toca el CRM ese día. Recuperar al que ya se marchó del todo es otra cosa —eso es reactivación, otra campaña y otro número— y no se arregla con la misma secuencia.

Conviene saber cómo se va a notar, porque la recompra no da picos. Nadie más se entera cuando alguien repite compra: no es un loop viral, no hay gráfico de tráfico que se dispare. Se nota en el margen y en la factura de medios que no ha hecho falta subir. Cada recompra sale más barata que un cliente nuevo por anuncios, y hemos visto a un cliente basar su modelo de crecimiento entero en el email y crecer al doble mensual sin depender de subir presupuesto.

Y una cautela antes de encargarle esto a marketing. Si nadie vuelve, la primera hipótesis no es que falte un email. Puede ser el producto, que no mereció la segunda vez; o la calidad del tráfico que estás comprando, que trae a gente que no iba a volver nunca. Con esas dos causas sobre la mesa, la secuencia más fina del mundo no mueve la tasa.

Tus números
Tu tasa de recompra18,0%180 de 1.000 compradores han hecho un segundo pedido.
VeredictoPide revisiónPor debajo del 20% a 90 días. Es orientativo: tu categoría manda sobre ese suelo.
Compras esperadas por comprador1,221 ÷ (1 − tasa), si vuelve con la misma probabilidad en cada ciclo.
LTV que sale de ese multiplicador61 €Ticket medio × compras por comprador.
Techo de CAC (un tercio del LTV)20 €

Se calcula en tu navegador. No se guarda ni se envía nada.

Los errores

Cuatro formas de tener el número y usarlo mal.

Medirla sin ventana

“Nuestra recompra es del 40%” no significa nada hasta que alguien dice a cuántos días. Sin ventana el número no puede bajar: cada mes que pasa entra alguien más en el numerador y el denominador ya está cerrado. Fija 30, 60 o 90 días, escríbelo al lado de la cifra y no lo cambies de un trimestre al siguiente, porque entonces tampoco es comparable contigo mismo.

Contar pedidos en vez de compradores

Dividir pedidos entre clientes da un número distinto y una decisión distinta. Eso es la frecuencia, y un solo cliente muy fiel te la infla entera sin que vuelva nadie más. La recompra se cuenta por cabezas: cuántas personas hicieron un segundo pedido, no cuántos pedidos hubo.

Mirar la media de la base entera

La base completa mezcla a quien lleva tres años contigo con quien compró anteayer y aún no ha tenido tiempo de volver. Esa media siempre sale plana y nunca se mueve, así que nadie la usa para nada. Por cohorte se ve lo único que importa: si los compradores de este trimestre vuelven más o menos que los del anterior.

Tratarla como un problema de marketing

Una recompra baja se atiende con una secuencia de email antes de haber comprobado las dos causas que la explican más veces: que el producto no mereció la segunda compra, y que el tráfico que estás pagando trae a quien no iba a repetir. Antes de montar el mecanismo, pregunta a los que sí volvieron por qué lo hicieron. Es más barato que el mecanismo.

Preguntas

Lo que se pregunta sobre recompra.

¿Cómo se calcula la tasa de recompra?

Compradores con dos pedidos o más ÷ compradores totales, siempre sobre una ventana de tiempo fija. En un tablero de dirección esa ventana es de 30 a 90 días. En el numerador van compradores y no pedidos: un cliente con cuatro pedidos cuenta uno, igual que el que hizo dos. Y se mide por cohorte, no sobre la base entera de golpe.

¿Qué tasa de recompra es buena?

Una recompra por debajo del 20% a noventa días pide revisión, pero es una referencia orientativa y tu categoría manda sobre ella: un colchón y una crema de manos no se compran al mismo ritmo. Ese 20% es el punto en el que se abre una conversación, no una sentencia. Lo que sí vale para todos es comparar la tasa contra tu propio trimestre anterior, con la misma ventana.

¿En qué se diferencia la recompra de la frecuencia de compra?

La recompra mide qué porcentaje de tus compradores vuelve. La frecuencia mide cada cuánto compra quien compra. Son dos números distintos y se confunden a diario: puedes tener una frecuencia buenísima entre tus repetidores y una recompra del 12%, que no es una cartera fiel sino un club pequeño con una puerta giratoria. Primero cuántos vuelven, después cuántas veces.

¿Por qué la recompra sale más barata que captar un cliente nuevo?

Porque el coste de traer a ese comprador ya está pagado: la captación se pagó en la primera venta. Cada recompra sale más barata que un cliente nuevo por anuncios, y ahí es donde el pagado deja de ser el motor entero y pasa a ser la lanzadera. Hemos visto a un cliente basar su modelo de crecimiento entero en el email y crecer al doble mensual sin depender de subir presupuesto.

¿Qué se hace si la recompra está baja?

Primero contar el ciclo: cuántas segundas compras salen de las primeras, cuántas terceras de esas segundas, hasta que un ciclo genere cero. Después descartar las dos causas que la explican más veces —que el producto no mereció la segunda compra, o que el tráfico que pagas trae a quien no iba a repetir—. Solo entonces monta el mecanismo: una secuencia de email bien trabajada, un club, una suscripción. No un cupón de recuerdo.

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