Email marketing
Suscriptores, envíos, clics, conversión y ticket. Sale lo que factura cada envío, el valor de un suscriptor al año, el retorno del canal y cuánta lista pierdes por bajas.
Se calcula en tu navegador. No se guarda ni se envía nada.
El canal deja 962 € de margen al mes contra 350 € de coste, y la lista crece 170 suscriptores netos al mes.
De la lista al pedido
Qué mueve más el margen del canal
Lo que vale tu lista en euros, no en aperturas.
Esta calculadora traduce tu lista de correo a dinero. Metes cuántos suscriptores tienes, cuántos envíos haces al mes, qué parte hace clic, qué parte de los que llegan a la web compra y cuánto deja cada compra. Sale lo que factura cada envío, el margen del canal al mes, lo que vale un suscriptor al año y el retorno de lo que pagas por la herramienta.
La pregunta que contesta es si el email está trabajando o solo ocupando una línea del presupuesto. Una newsletter que sale cada semana por inercia puede dejar 200 € o 5.000 € al mes, y sin la cuenta nadie sabe cuál de las dos. Con ella se decide cuánto tiempo dedicarle, cuánto pagar por un suscriptor y si merece la pena enviar más.
También mide la otra mitad del canal, la que casi nadie mira: cuánta lista pierdes. Si las altas del mes no cubren las bajas, la lista encoge y cada envío vale un poco menos que el anterior, aunque el correo sea igual de bueno.
Lo que no usa es la tasa de apertura, y es a propósito. Desde 2021, el correo de Apple con la protección de privacidad activada descarga los mensajes al recibirlos, y la herramienta los apunta como abiertos aunque nadie los lea. La apertura ha dejado de medir lectura. El clic no se dispara solo: para hacer clic hay que haber leído. La ficha de tasa de apertura explica el detalle.
Cómo se usa paso a paso.
Casi todo sale del informe de campañas de tu herramienta de email y de tu analítica. Usa la media de los envíos de los últimos tres meses, no el mejor ni el último: un envío de rebajas y uno de un martes cualquiera no describen el mismo canal.
- 01Suscriptores
Los contactos a los que llegan tus envíos de verdad: activos y entregables, sin direcciones que rebotan ni bajas. Si tu lista arrastra cientos de hard bounces sin limpiar, el resultado sale inflado, porque la calculadora multiplica la tasa de clic por esta cifra.
- 02Envíos al mes
Las campañas que van a toda la lista o casi: newsletter, promociones, lanzamientos. Los automatismos, como el flujo de bienvenida o el carrito abandonado, van aparte: llegan a pocos contactos cada día y sus tasas no se parecen a las de una campaña.
- 03Tasa de clic
Clics únicos entre correos entregados, en porcentaje. No el CTOR, que divide los clics entre las aperturas y hereda el problema de Apple. La ficha de tasa de clic explica dónde encontrarla y cómo no confundirla.
- 04Conversión de la web
La parte de las visitas que llegan desde el correo que acaba comprando. Sale de GA4 filtrando por la fuente del email, si tus enlaces llevan parámetros UTM. Quien llega desde tu lista ya te conoce y no convierte como quien llega de un anuncio: usa su conversión, no la media de la web.
- 05Ticket medio
Facturación entre pedidos, sin IVA. Si los pedidos del email tienen un ticket distinto, por ejemplo porque llegan con un código de descuento, usa el suyo.
- 06Margen bruto
Lo que queda del pedido después del coste del producto, el envío y las comisiones. Con él, la calculadora pasa de facturación a margen, que es lo que paga la herramienta y el tiempo de quien escribe los correos.
- 07Coste de la herramienta al mes
La cuota de la plataforma de envío. Si alguien dedica horas al canal cada mes, súmalas a su coste por hora: el ROI que sale sin ellas es el de un canal que se escribe solo, y ninguno se escribe solo.
- 08Bajas por envío
Las bajas de un envío entre los entregados, en porcentaje. Sale en el informe de cada campaña. Haz la media de varios: un envío mal segmentado puede disparar las bajas un día.
- 09Altas al mes
Suscriptores nuevos en un mes, entren por el formulario de la web, el checkout o un descargable. Si pides doble confirmación, solo los que confirman.
Cómo se calcula cada cifra.
Pedidos por envío = suscriptores × tasa de clic × conversión de la web. Por el ticket salen los ingresos por envío, y por los envíos del mes, los ingresos al mes. Por el margen bruto, el margen al mes. Nada de aperturas por el camino.
Con el margen salen las otras dos cifras. Valor de un suscriptor al año = margen al mes × 12 ÷ suscriptores. ROI del canal = (margen al mes − coste de la herramienta) ÷ coste de la herramienta. Y la salud de la lista: bajas al mes = suscriptores × bajas por envío × envíos al mes, y crecimiento neto = altas al mes − bajas al mes.
- Datos de partida
- 12.000 suscriptores · 4 envíos al mes · 2 % de clic · 3 % de conversión
- Ticket, margen y herramienta
- 60 € · 45 % · 150 € al mes
- Pedidos por envío (12.000 × 0,02 × 0,03)
- 7,2
- Ingresos por envío (7,2 × 60)
- 432 €
- Ingresos al mes (432 × 4)
- 1.728 €
- Margen al mes (1.728 × 0,45)
- 777,60 €
- Valor de un suscriptor al año (777,60 × 12 ÷ 12.000)
- 0,78 €
- ROI del canal ((777,60 − 150) ÷ 150)
- 418 %
- Bajas al mes (12.000 × 0,3 % × 4)
- 144
- Crecimiento neto (200 altas − 144 bajas)
- +56 al mes
El canal devuelve más de cinco veces lo que cuesta la herramienta y la lista crece, despacio. Cada envío deja 194,40 € de margen (432 × 0,45) y cada suscriptor vale 78 céntimos al año.
El número que más se malinterpreta es el valor del suscriptor. 0,78 € al año es lo que puedes pagar por conseguir una dirección nueva si quieres recuperarlo en doce meses. Si un formulario patrocinado te cobra 2 € por suscriptor, tardas unos 31 meses en recuperarlo, y eso si no se da de baja antes.
Y el ROI está calculado sobre la cuota, no sobre el coste total. Con 150 € al mes, un 418 % parece una barbaridad. Si alguien dedica diez horas al mes a escribir y montar los envíos a 30 € la hora, el coste pasa a 450 € y el ROI baja al 73 %. Sigue siendo bueno. Pero es otro número.
Cómo leer lo que sale.
El veredicto tiene tres salidas. En rojo, si el ROI es negativo: el canal cuesta más de lo que deja. En amarillo, si la lista pierde más suscriptores de los que gana: cada envío vale menos que el anterior. En verde, si no pasa ni una cosa ni la otra.
El amarillo es el que más se ignora, porque convive con buenas cifras de facturación. Una lista que pierde 100 suscriptores netos al mes no se nota en un envío. Se nota en un año: 1.200 direcciones menos.
El rojo casi nunca es culpa de la cuota. Es una lista pequeña, un ticket bajo o una tasa de clic que dice que lo que mandas no interesa. Mira cuál de las tres es antes de cambiar de plataforma.
Los ingresos por envío son la cifra para decidir la frecuencia. Si un envío deja 432 € de facturación y la lista aguanta, otro envío al mes son otros 432 €. La pregunta es si aguanta, y eso no lo dice el informe de la campaña: lo dice el crecimiento neto.
Más envíos: más margen y más bajas.
La tabla toma la lista del ejemplo y cambia solo la frecuencia. Supone que cada envío mantiene la misma tasa de clic, la misma conversión y las mismas bajas.
| Envíos al mes | Margen al mes | ROI | Bajas al mes | Lista neta al mes |
|---|---|---|---|---|
| 2 | 388,80 € | 159 % | 72 | +128 |
| 4 | 777,60 € | 418 % | 144 | +56 |
| 6 | 1.166,40 € | 678 % | 216 | −16 |
| 8 | 1.555,20 € | 937 % | 288 | −88 |
Escenarios calculados con el ejemplo hipotético: 12.000 suscriptores, 2 % de clic, 3 % de conversión, 60 € de ticket, 45 % de margen, 150 € de herramienta, 0,3 % de bajas por envío y 200 altas al mes. No son referencias de mercado: con tus números, la lista empezará a encoger en otro punto.
Mirando solo el ROI, ocho envíos es la mejor fila. Pero a partir de seis la lista pierde suscriptores cada mes, y el margen extra de hoy se paga con el de los meses siguientes. Con 200 altas al mes, el techo de esta lista está en cinco envíos: 180 bajas, 20 suscriptores netos.
Y la tabla es optimista en un punto: supone que la tasa de clic y las bajas no cambian al mandar más. Si mandas el doble, es fácil que cada correo reciba menos clics y que se vaya más gente. Sube la frecuencia con una parte de la lista y compara con el resto.
La otra salida es mover las altas o mandar mejor. Con 220 altas al mes en lugar de 200, seis envíos vuelven a sumar. Y los envíos extra no tienen por qué ir a todos: con segmentación, solo los recibe la parte de la lista que más clica.
Los errores que más inflan el canal.
La cuenta es una multiplicación. Lo que falla es casi siempre lo que se mete en ella.
- Medir con aperturas. Con la protección de privacidad de Apple, una lista con mucho iPhone puede dar aperturas altísimas sin que nadie lea. Si decides la frecuencia o el asunto con esa cifra, decides con ruido. Clics y pedidos.
- Contar suscriptores que no reciben el correo. Direcciones que rebotan, contactos suprimidos o listas importadas sin permiso. Multiplicar la tasa de clic por contactos que no reciben nada infla los pedidos, el margen y el valor del suscriptor.
- Mezclar campañas y automatismos. Un carrito abandonado llega en el momento justo a quien estaba comprando, y sus tasas no tienen nada que ver con las de una newsletter. Si los juntas en la misma media, las campañas parecen rendir más de lo que rinden.
- Atribuir al email todo lo que compra un suscriptor. Quien está en tu lista también ve tus anuncios y entra por Google. Cuenta las ventas que llegan con clic en el correo, no todas las de quienes lo recibieron.
- Dejar fuera las horas del equipo. La cuota es la parte pequeña del coste. Escribir, diseñar, segmentar y revisar cuesta horas, y sin ellas el ROI describe un canal que no existe.
Qué hacer con el resultado.
Si el ROI es bueno y la lista crece, el canal tiene recorrido y toca probar. Un asunto contra otro sirve de poco ahora que la apertura no mide; prueba contenido, oferta o frecuencia y compara clics y pedidos. Antes, la calculadora de test A/B te dice si tu lista tiene volumen para ver la diferencia.
Si el aviso es de lista neta negativa, el trabajo está en las altas y en no quemar a los que ya tienes. Antes que un envío extra, trabaja el formulario y el primer correo que recibe quien se apunta. Y si lo que suben son los rebotes, revisa la entregabilidad antes de nada: un correo que acaba en spam tiene una tasa de clic de cero.
Para poner el email al lado del resto de canales con la misma vara, la calculadora de ROI de marketing hace la cuenta sobre margen y con todos los costes, no solo la cuota.
Si no sabes qué pedidos vienen del correo, la cuenta no se puede hacer bien. Conectar la herramienta de email con la tienda y con el CRM para que cada pedido llegue con su origen es lo primero que montamos en analítica digital.
Las cuentas, a la vista.
Sin caja negra. Son las mismas fórmulas que usamos en los proyectos, y las mismas del glosario.
Pedidos por envío
suscriptores × tasa de clic × conversión de la webLa tasa de clic sobre entregados. No se usa la apertura: desde 2021 el correo de Apple la infla y ya no es fiable.
Ingresos al mes
pedidos por envío × ticket × envíos al mesEn margen, × margen bruto.
Valor de un suscriptor
margen anual del canal ÷ suscriptoresLo que deja de media una dirección de correo al año. Es lo que puedes pagar por conseguir una.
Salud de la lista
altas al mes − suscriptores × bajas por envío × envíosSi sale negativo, cada envío vale un poco menos que el anterior.
Preguntas frecuentes.
¿Por qué la calculadora no pide la tasa de apertura?
Porque desde 2021 no mide lo que dice medir. El correo de Apple con la protección de privacidad activada descarga los mensajes al recibirlos y cuenta como abierto lo que nadie ha mirado. Una cifra que sube sola según cuántos lectores usen iPhone no sirve para calcular dinero. El clic exige que alguien lea y decida entrar, y por eso es la base de la cuenta.
¿Qué tasa de clic meto si cada envío da una distinta?
La media de los envíos a toda la lista de los últimos tres meses, sin automatismos ni envíos raros como un aviso de servicio. Si quieres ver el rango, haz la cuenta con tu peor y tu mejor envío: la distancia entre los dos te dice cuánto hay en el contenido.
¿Cuánto puedo pagar por conseguir un suscriptor?
Como mucho, el valor de un suscriptor al año por los años que esperas que se quede. Si no sabes cuánto se quedan, quédate en un año: es el techo prudente. Con los números del ejemplo, 0,78 €. Si captas con anuncios y el suscriptor te cuesta más, la captación solo se paga si una parte acaba comprando también fuera del correo.
¿Cuenta las ventas de los automatismos?
No, y es mejor así. Los automatismos, como la bienvenida o el carrito abandonado, se activan con lo que hace cada persona y tienen tasas que no se parecen a las de una campaña. Calcúlalos aparte o súmalos al final, pero no los mezcles: inflan la tasa de clic media y hacen que mandar más campañas parezca más rentable de lo que es.
¿Qué hago si la lista neta sale negativa?
Mirar primero por qué. Si han subido las bajas por envío, el problema es lo que mandas o a quién. Si han caído las altas, es la captación: el formulario, dónde está y qué ofrece. Subir la frecuencia para compensar facturación solo acelera la caída.
¿Sirve para B2B, donde la venta no se cierra en la web?
Sí, con un cambio. En conversión de la web mete la parte de los clics que acaba en lead o en petición de reunión, y en ticket, lo que vale un lead: ticket del cliente × tasa de cierre. El resto de la cuenta no cambia. El valor del suscriptor pasa a ser lo que vale un contacto de tu lista en oportunidades de venta.
¿Qué hago si tengo varias listas?
Una cuenta por lista si sus envíos, su público o su ticket son distintos. Juntarlas en una media esconde cuál deja dinero y cuál solo gasta envíos, y la que encoge queda tapada por la que crece.
La siguiente pregunta.
Valor del SEO
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¿Cuánto debería pagar a un influencer para no perder dinero?
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AbrirGlosario.
Definidos en el glosario, con su fórmula y su ejemplo. Por si hace falta llevárselos a una reunión interna.