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Tasa de apertura (open rate).

La tasa de apertura dice qué parte de tus correos entregados se abrió. Desde que el correo de Apple los abre por su cuenta, dice bastante menos de lo que parece, y la media de tu sector todavía menos.

La tasa de apertura, u open rate, es el porcentaje de correos entregados que se abren: aperturas únicas divididas entre correos entregados. Se mide con una imagen invisible que se descarga al abrir, así que cuenta como abiertos los correos que el programa de correo descarga por su cuenta, como hace el de Apple, y no cuenta los que se leen con las imágenes bloqueadas.

También: open rate · ratio de apertura · porcentaje de apertura · aperturas únicas

Agencia Snowball, Barcelona · Revisado el

La definición

Cuenta una imagen descargada, no un ojo que lee.

La tasa de apertura es el porcentaje de correos entregados que se abren. Es la primera cifra que enseña cualquier herramienta de email marketing, y casi nadie se pregunta cómo la saca. No lo ve: dentro de cada correo va una imagen de un píxel, invisible, con una dirección única. Cuando el programa de correo del destinatario descarga esa imagen, tu herramienta apunta una apertura. Nada más.

O sea que la apertura no mide lecturas. Mide descargas de una imagen. Durante años las dos cosas se parecían lo bastante como para no distinguirlas. Desde septiembre de 2021 ya no: el correo de Apple, con la protección de privacidad activada, descarga las imágenes de todos los correos que recibe, desde sus propios servidores y en el momento en que llegan, los mire alguien o no. Para tu herramienta, cada uno de esos correos está abierto.

Y pasa también lo contrario. Quien lee con las imágenes bloqueadas, que en muchos correos de empresa es la opción por defecto, abre, lee y responde sin que se apunte ninguna apertura. Algunas herramientas lo arreglan a medias: si hay clic, cuentan también una apertura. Pero quien lee y no hace clic no existe.

En el buzónEn tu herramientaLo que vale
Lo abre y lo lee.Una apertura.Cuenta, y es verdad
Le llega al correo de Apple y no lo mira nadie.Una apertura.Cuenta, y es falsa
Lo lee entero con las imágenes bloqueadas.Nada.No cuenta, y era verdad

De las tres filas, solo una dice la verdad. La segunda suma aperturas que no son de nadie y la tercera esconde lecturas que sí lo son. Por eso la tasa de apertura sirve como lo que es, una señal aproximada de que el correo llegó y alguien estuvo cerca, y no como lo que parece, que es una medida de interés. Le pasa lo mismo que a todo el tracking: depende de que el otro lado decida mandarte la señal, y cada vez la manda menos o la manda sin que haya pasado nada.

El cálculo

Únicas entre entregados. Y después, sin Apple.

La cuenta de siempre es aperturas únicas entre correos entregados, por cien. Las palabras que importan son únicas y entregados. La tercera pieza es nueva: qué parte de esas aperturas no es de nadie.

Entregados, no enviados. Un correo que rebota no ha llegado a ningún buzón, así que no puede abrirse y no pinta nada en el denominador. Los rebotes duros se quitan siempre, y los blandos cuando la cola se rinde; la diferencia está en las fichas del hard bounce y del soft bounce. Si divides entre enviados, una lista sucia parece una lista aburrida, y el problema de verdad, la limpieza, queda escondido detrás de uno que no existe, el asunto.

Únicas, no totales. Si una persona abre el mismo correo cinco veces, son cinco aperturas totales y una única. La tasa se calcula con las únicas. Las totales sirven para otra cosa, y sale más abajo.

Y la pieza nueva. Si una parte de tus destinatarios lee en el correo de Apple, todos ellos cuentan como apertura, lean o no. La tasa que te da la herramienta mezcla dos grupos: uno que abre siempre por obligación y otro que abre de verdad. Cuanto más pesa el primero, menos dice el número.

0%20%40%60%80%0%30%60%PARTE DE LA LISTA QUE LEE EN EL CORREO DE APPLE10%37%64% · floja20%44%68% · normal30%51%72% · buena
Ejemplo construido: tres listas con una tasa real del 10, el 20 y el 30 % entre quien no lee en Apple, suponiendo que todos los que leen en Apple cuentan como apertura. Lo que no es inventado es la fórmula que traza las tres rectas: tasa que ves = parte de Apple + (resto × tasa real del resto).

Sin nadie en Apple, una lista floja, una normal y una buena dan un 10, un 20 y un 30 %: veinte puntos de distancia. Con un 30 % de la lista en Apple, las mismas tres dan un 37, un 44 y un 51 %. Con un 60 %, dan un 64, un 68 y un 72 %, y la distancia entre la floja y la buena se ha quedado en ocho puntos. Cuanta más gente lee en Apple, más se parecen todas las listas entre sí y más alta sale la tasa, sin que nadie haya leído un correo más.

Así que la tasa útil se saca al revés: tasa del resto = (tasa que ves − parte de Apple) ÷ (1 − parte de Apple). La parte de Apple no se adivina. Casi todas las herramientas parten las aperturas por cliente de correo, y ahí está. Por cliente, no por dominio: alguien con una dirección de Gmail que lee en el correo del iPhone también abre solo. La resta supone que todos los de Apple cuentan como apertura, que es el peor caso. Si te equivocas, te equivocas hacia el lado prudente.

La decisión

Buena contra tu histórico, no contra la media.

La pregunta que se busca es cuánto es una buena tasa de apertura, y la respuesta honesta es que ninguna cifra de sector sobrevive a la cuenta de arriba. Una media que mezcla listas con poca y con mucha gente en Apple no es un listón: es ruido con decimales.

ComparadaVeredictoPor qué
Contra la media de tu sectorNo sirvePromedia listas con partes de Apple muy distintas. Sube cada año sin que se lea un correo más.
Contra tu envío anterior, con la tasa de la herramientaA mediasVale mientras tu parte de Apple no se mueva. Si crece, la tasa sube sola y parece una mejora.
Contra tu histórico, sin Apple y por proveedorSirveMismo público y misma cuenta. Una caída aquí es un aviso de verdad, y el proveedor te dice dónde.

Lo que sí funciona es compararte contigo, quitando a Apple. Hay tres usos que aguantan.

Una caída brusca es un aviso de entrega. Si la tasa sin Apple de la misma lista cae de golpe de un envío al siguiente, sin haber cambiado de público, lo más probable no es que tu asunto haya empeorado: es que una parte del envío ha acabado en spam. Pártela por proveedor (Gmail, Outlook, los dominios de empresa) y mira cuál se ha hundido. Eso es entregabilidad, y se arregla en el envío, no en el texto.

Por contacto, sirve para limpiar. Una dirección que lleva meses sin abrir ni hacer clic, y que no lee en Apple, es una dirección que ya no está. Guardar la apertura por contacto, y no solo como porcentaje del envío, es lo que permite usarla en la segmentación: separar la lista viva de la que solo ocupa sitio.

En un correo uno a uno, la repetición es señal. Aquí vuelven las aperturas totales. La automática pasa una vez, cuando el correo llega. Cuatro aperturas de la misma propuesta repartidas en varios días son una persona volviendo a ella. La regla que usamos con las propuestas es corta: si la ha abierto cuatro veces y no contesta, hay interés, y se llama.

Para elegir entre dos asuntos, en cambio, la tasa de la herramienta ya no vale. Si los dos grupos de la prueba tienen distinta parte de Apple, gana el que tenga más, no el mejor asunto. Haz el experimento con la tasa sin Apple o, mejor, con la tasa de clic, que no se dispara sola. Y con volumen: dos puntos de diferencia con 300 correos por grupo no tienen significancia estadística, son azar con buena pinta.

Tu último envío
Tu tasa de apertura sin el correo de Apple25,7%Es la que se compara entre envíos. La que da la herramienta sube sola cuando crece tu parte de Apple.
Aperturas que pueden ser automáticas3.000 de 4.800El 62,5% de las aperturas que ves.
Personas fuera de Apple que lo abrieron1.800Las únicas aperturas de las que puedes estar seguro.

Se calcula en tu navegador. No se guarda ni se envía nada.

Los errores

Cuatro formas de leerla y equivocarse.

Compararla con la media de tu sector

Los informes de referencia promedian listas que no se parecen en nada, cada una con su parte de lectores en Apple, y la media sube año tras año sin que nadie lea más. Estar por encima te tranquiliza y estar por debajo te asusta, y ninguna de las dos cosas dice algo de tu lista. Es la métrica de vanidad de manual: sube, se enseña en la reunión y no decide nada.

Darle puntos a cada apertura

En un lead scoring, sumar puntos por apertura premia a quien lee en el correo de Apple, que abre todo, y castiga a quien bloquea imágenes, que no abre nada aunque lea. El resultado es una lista de contactos calientes ordenada por el programa de correo que usan. Puntúa los clics, las respuestas y las visitas a la web, que sí son de una persona.

Dividir entre enviados, o contar aperturas totales

Con los enviados en el denominador, cada rebote baja la tasa y la culpa se la lleva el asunto. Con las aperturas totales en el numerador, una persona que abre un correo diez veces vale por diez y la tasa puede pasar del 100 %. Las dos cuentas producen un número que parece una tasa de apertura y no lo es.

Limpiar la lista por no abrir, sin separar a Apple

Una regla de inactividad que solo mira aperturas nunca saca a nadie que lea en Apple, porque abren siempre, y sí saca a quien bloquea imágenes, aunque lea y compre. Te quedas con direcciones muertas que parecen vivas y pierdes clientes que parecían dormidos. La regla mira también clics y compras, y trata aparte a quien lee en Apple.

Preguntas

Lo que se pregunta sobre tasa de apertura.

¿Cuánto es una buena tasa de apertura?

No hay una cifra que valga para todas las listas. La tasa que da la herramienta depende sobre todo de qué parte de tus destinatarios lee en el correo de Apple, que cuenta como abierto todo lo que recibe, así que dos listas igual de buenas pueden dar números muy distintos. Una tasa es buena si, quitando las aperturas de Apple, se mantiene o sube contra tus envíos anteriores a la misma lista.

¿Cómo se calcula la tasa de apertura?

Aperturas únicas divididas entre correos entregados, por cien. Entregados y no enviados, porque un correo que rebota no puede abrirse; únicas y no totales, porque una persona que abre cinco veces cuenta una. Para que sirva de algo, después se quitan las aperturas del correo de Apple: tasa del resto = (tasa que ves − parte de Apple) ÷ (1 − parte de Apple).

¿Por qué ha subido mi tasa de apertura sin cambiar nada?

Lo más probable es que haya crecido la parte de tu lista que lee en el correo de Apple. Desde septiembre de 2021, con la protección de privacidad activada, ese correo descarga las imágenes de todos los mensajes al recibirlos, y la herramienta lo apunta como apertura aunque nadie los mire. Mira el informe de aperturas por cliente de correo: si la parte de Apple ha subido, la mejora es suya y no tuya.

¿Sirve la tasa de apertura para elegir el asunto ganador de un test A/B?

La que da la herramienta, no: si los dos grupos tienen distinta parte de lectores en Apple, gana el que tenga más, no el mejor asunto. Compara la tasa sin Apple o, mejor, la tasa de clic, que no se dispara sola. Y con volumen suficiente: dos puntos de diferencia con 300 correos por grupo son azar.

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