GlosarioGrowth loops

Alianzas comerciales.

Un acuerdo con una empresa que ya tiene a tu cliente y le vende otra parte del mismo problema. Cada una presenta a la otra el cliente que necesita lo suyo, y ninguna paga el anuncio para llegar a él.

Las alianzas comerciales son acuerdos entre dos empresas que venden al mismo cliente final cosas distintas, para presentarse clientes la una a la otra sin competir. Se juzgan como cualquier canal de adquisición: coste por cliente del acuerdo contra el CAC de tus anuncios.

También: partnerships · acuerdos de colaboración · partners

Agencia Snowball, Barcelona · Revisado el

La definición

Alguien que ya tiene a tu cliente y no te lo quiere quitar.

Una alianza comercial es un acuerdo entre dos empresas que venden al mismo cliente final cosas distintas. Cada una le presenta a la otra el cliente que necesita lo suyo. Si vendes reformas de baño, tu socio natural es quien hace cocinas: el mismo cliente, en la misma casa, con otra parte del mismo problema. Quien también vende baños no es tu socio, por mucho que os llevéis bien.

Existe por una razón de coste. Llegar a un cliente que no te conoce es lo que pagas como CAC: anuncios, comerciales, semanas convenciendo. Tu socio ya ha pagado ese coste, y además tiene algo que tú no tienes, la confianza de ese cliente. Cuando te presenta, la parte más cara de la venta ya está hecha.

El malentendido que resuelve es el de la sinergia de LinkedIn. Dos empresas que se caen bien, firman un acuerdo marco y no se mandan un cliente en un año. Eso no es una alianza. Tampoco lo es el marketing de afiliación, donde un tercero vive de recomendar y cobra por venta: eso es una transacción, no un encaje. Y tampoco un programa de referidos, que es tu cliente recomendándote a otro cliente. La alianza es un acuerdo entre empresas, y se sostiene porque a las dos les sale a cuenta, no porque una le pague a la otra por clic.

Por eso la pregunta de partida no es con quién te gustaría colaborar. Es qué más compra tu cliente justo antes o justo después de comprarte a ti. Esa lista es tu lista de socios posibles: empresas que ya hablan con tu cliente en el momento en que te necesita y que le resuelven un trozo del problema que tú no tocas. El mapa ordena a todas las demás.

CompetidorSocioColegaContactoMISMO SERVICIOOTRO SERVICIOMISMO CLIENTEOTRO CLIENTE
Competidor

Mismo cliente, mismo servicio. Os peleáis por la misma venta: no te va a presentar a nadie.

Socio

Mismo cliente, otra parte del problema. El único cruce en el que los dos ganáis con cada presentación.

Colega

Sabe de lo tuyo, pero vende a otro cliente. Puede enseñarte cosas; clientes, no.

Contacto

Ni el cliente ni el servicio coinciden. Os caéis bien, y con eso no se monta un acuerdo.

La construcción

Las tres preguntas del loop, contestadas dos veces.

Montada bien, una alianza es un loop: lo que entra por un lado vuelve por el otro. Y como todo loop, se reduce a tres preguntas. Qué acción genera el valor, quién la ejecuta y por qué le compensa hacerla. No a ti: a él.

le presentas a quien necesita lo suyote presenta a quien necesita lo tuyoTuempresaClienteen comúnTusocio
TúTu socioQué acción genera el valorPresentarle a tu socio el cliente que ya tienes y que necesita su parte.Lo mismo en la otra dirección. O distribuir con su firma un contenido que has hecho tú.Quién la ejecutaUna persona con nombre y apellidos, que apunta cada presentación en el CRM.Otra persona con nombre en su lado. No el equipo: alguien.Por qué le compensaTu cliente queda mejor atendido y a ti te llegan clientes que no has tenido que comprar.Esta es la que hay que poder contestar con su cuenta delante, no con la tuya.

La tercera pregunta es la que tumba casi todos los acuerdos. Lo normal es llegar a la reunión con tu motivo muy claro, quieres sus clientes, y con el suyo sin pensar. Si no puedes explicar con su cuenta delante qué gana él cada vez que te presenta a alguien, no tienes un socio: tienes a alguien haciéndote un favor, y los favores se acaban.

El intercambio no tiene por qué ser solo de clientes. Hay cuatro formas, y se pueden combinar. La primera es la de arriba: os pasáis los clientes que necesitan lo del otro. La segunda es el contenido: tú creas un caso, una guía o un dato, y tu socio lo distribuye con su firma porque le da autoridad delante de sus clientes. Es la casilla del loop de contenido en la que el socio distribuye: si el contenido le hace quedar bien a él, lo comparte solo. La tercera es la marca blanca: él capta y tú entregas en su nombre. La cuarta, en software, es la integración: cuantas más herramientas te integran, más fácil te eligen, y eso es su propio loop de integraciones.

Sea cual sea la forma, la pieza que la hace girar es la misma: un dueño con nombre y apellidos en cada lado, y cada presentación apuntada en el CRM con su origen. Un loop. Con dueño. Dentro del CRM. Sin eso, a los tres meses nadie sabe qué clientes vinieron del acuerdo y el acuerdo muere sin que nadie lo decida.

La decisión

Antes de firmar, cinco noes posibles.

Casi todo lo que se presenta como alianza falla en una de estas cinco preguntas, y cada fallo tiene su nombre. Hazlas en orden: no tiene sentido medir el coste de un acuerdo con alguien que compite contigo.

1
¿Vende al mismo cliente final que tú?
Si noEs un contacto. Simpatía, no acuerdo.
2
¿Le resuelve una parte distinta del mismo problema?
Si noEs un competidor. Os peleáis por la venta.
3
¿Sabes por qué le compensa a él, con sus números?
Si noEs un favor. Dura lo que dure la simpatía.
4
¿Hay un dueño con nombre en cada lado?
Si noEs una diapositiva. Nadie la vuelve a abrir.
5
¿Su coste por cliente queda por debajo de tu CAC de paid?
Si noEs una afición cara. Reorganízalo o déjalo.
5/5
Es un canal. Se mide por ciclos y se revisa en la misma reunión que los demás.

La quinta pregunta es la que convierte la alianza en un canal de adquisición más, y se juzga igual que los demás. Coste por cliente = coste por ciclo ÷ clientes generados en ese ciclo. Y ese número se compara siempre contra lo que te cuesta un cliente por tus anuncios. En el coste del ciclo entra todo lo que el acuerdo consume: las horas del dueño, las reuniones, el contenido que preparas para que lo firme él y lo que repartáis, si repartís algo. Que no haya factura no lo hace gratis.

Se mide por ciclos, no por meses: un ciclo es la ronda de presentaciones que genera la siguiente. Y se le da tiempo de canal. Un canal nuevo se prueba con tracking limpio durante tres o cuatro meses, no con una semana y una conclusión precipitada. Un acuerdo que en el primer mes no ha traído nada puede estar en su primer ciclo; uno que lleva cuatro meses sin traer nada está muerto aunque nadie lo haya enterrado.

Y con las expectativas, prudencia. Un socio bueno no sustituye a tus canales: los completa. Si un solo acuerdo acaba trayendo la mitad de tus clientes, ya no tienes un socio, tienes un problema de concentración de canal con el teléfono de otra empresa.

Sobre el reparto, la forma sana es la más simple: cada uno capta lo suyo y se pasa los clientes que necesitan lo del otro. Si además hay dinero de por medio, que sea un añadido y no el motivo. Las comisiones a la manera de los grandes marketplaces no se replican fuera de ellos, y ahí las expectativas conviene tenerlas bajas.

Los errores

Cuatro formas de firmar una alianza que no trae a nadie.

Elegir socio por afinidad

Os conocéis de un evento, os caéis bien, sois del mismo sector. Nada de eso dice si tenéis el mismo cliente final. El criterio es el cliente, no la conversación, y la lista de candidatos sale de lo que compra tu cliente, no de tu agenda de contactos.

Aliarte con quien vende lo mismo

Parece el socio más natural porque entiende tu negocio. Es el peor: cada cliente que te presente es uno que pierde él. Lo que firmes con un competidor durará hasta la primera venta que os disputéis, que suele ser la segunda.

Firmar un acuerdo sin dueño

El acuerdo marco, el logo en la web del otro y la nota de prensa no traen clientes. Los trae alguien que se acuerda de presentar al cliente en la reunión en la que toca. Un loop sin dueño es una diapositiva bonita que nadie vuelve a abrir.

Montarlo como una afiliación

Ponerle una comisión por clic a un socio convierte el encaje en una transacción, y el socio en un afiliado que solo recomienda cuando le cuadra la cuenta. La comisión puede existir. Lo que sostiene el acuerdo es que los dos resolvéis partes distintas del mismo problema y que a su cliente le va mejor contigo dentro.

Preguntas

Lo que se pregunta sobre alianzas comerciales.

¿Qué es una alianza comercial entre empresas?

Es un acuerdo entre dos empresas que venden al mismo cliente final cosas distintas, para presentarse los clientes que necesitan lo del otro. Si vendes reformas de baño, tu socio es quien hace cocinas, no quien también vende baños.

¿En qué se diferencia una alianza de la afiliación?

En la afiliación un tercero vive de recomendarte y cobra por cada venta: es una transacción. En una alianza las dos empresas comparten cliente, se resuelven partes distintas del mismo problema y el acuerdo se sostiene porque a las dos les sale a cuenta, haya comisión o no.

¿Cómo se elige un buen socio comercial?

Por el cliente, no por la afinidad. Tiene que vender a tu mismo cliente final, resolverle otra parte del problema y tener un motivo propio para presentarte, que puedas explicar con sus números. Y cada lado necesita un dueño del acuerdo con nombre y apellidos.

¿Cómo sé si una alianza está funcionando?

Como cualquier canal: coste por cliente = coste del ciclo ÷ clientes generados en ese ciclo, comparado con tu CAC de anuncios. En el coste entran las horas, las reuniones y el contenido que preparas. Dale tres o cuatro meses con el origen de cada cliente apuntado en el CRM.

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