Nivel de calidad.
La nota que Google pone a cada palabra clave por cómo encajan la búsqueda, el anuncio y la página. No es un objetivo: es el sitio donde mirar cuando un clic te sale más caro de lo que debería.
La nota de 1 a 10 que Google pone a cada palabra clave según el anuncio, la página y lo que se espera que la gente haga clic. Una nota alta baja lo que pagas por clic.
También: quality score · puntuación de calidad
Agencia Snowball, Barcelona · Revisado el
Una nota por palabra clave, y un diagnóstico, no un objetivo.
El nivel de calidad es la nota de 1 a 10 que Google Ads pone a cada palabra clave de tu cuenta. Resume en un número lo bien que encajan tres cosas: lo que la gente busca, el anuncio que le enseñas y la página a la que llega cuando hace clic. Un 10 dice que las tres piezas cuadran mejor que las de casi todos los que compiten contigo por esa búsqueda. Un 3 dice que alguna de las tres está rota.
Existe por la misma razón por la que la subasta no la gana quien más paga. A Google le interesa enseñar anuncios en los que la gente hace clic y de los que no sale escapando, porque de eso vive el buscador. Así que premia la calidad con mejor posición y con precio, y la nota es la forma de enseñarte, desde fuera, cómo te está viendo.
El malentendido que resuelve es el de quien cree que el precio del clic lo pone el presupuesto. No lo pone solo el presupuesto. Dos anunciantes que ofrecen lo mismo por la misma búsqueda pagan cosas distintas, y la diferencia está en estas tres señales. La nota no es un número que se persiga: es el sitio donde mirar cuando un CPC se sale de lo razonable.
La probabilidad de que alguien haga clic en tu anuncio cuando busca exactamente esa palabra clave.
Se mueve tocandoEl texto del anuncio y la palabra clave que eliges.
Estado posibleLo bien que el anuncio responde a lo que se ha buscado.
Se mueve tocandoCómo agrupas las palabras clave y qué anuncio enseña cada grupo.
Estado posibleSi la página a la que llega el clic cumple lo que prometía el anuncio y se puede usar.
Se mueve tocandoLa página de destino: contenido, velocidad, móvil.
Estado posibleLos tres componentes se califican igual: por encima de la media, en la media o por debajo. La media es la de los demás anunciantes que han aparecido con esa misma palabra clave, no una escala absoluta. Por eso una nota puede bajar sin que hayas tocado nada: basta con que un competidor mejore su anuncio.
Tres juicios sobre el mismo recorrido, con pesos que no se publican.
No hay fórmula que puedas reproducir. Google combina los tres componentes y no dice cuánto pesa cada uno. Lo que sí dice es qué mide cada uno y dónde.
La relevancia del anuncio se juzga en el primer tramo: entre lo que alguien ha escrito y el anuncio que le sale. Si un mismo anuncio intenta responder a veinte búsquedas distintas, no responde bien a ninguna. El CTR esperado se juzga en el segundo: es una estimación de cuánta gente haría clic, calculada como si la búsqueda fuera exactamente tu palabra clave. Por eso la nota no ve bien lo que hace el tipo de concordancia: una palabra en concordancia amplia que se cuela en búsquedas lejanas puede tener un CTR real malo y una nota que no lo refleja.
El tercer tramo es la experiencia en la página: si la landing page habla de lo mismo que el anuncio, si se entiende rápido y si se puede usar desde el móvil. Una página que tarda en cargar castiga aquí antes de castigar en ventas, y la velocidad de carga es de las pocas cosas de este tramo que se pueden medir sin preguntarle nada a Google.
Dos detalles que cambian cómo se lee el número. El primero: la nota necesita volumen. Una palabra clave con pocas búsquedas sale con un guion en lugar de una nota, y eso no es un cero, es que no hay datos. El segundo, y más importante: la nota no es lo que entra en la subasta. En cada búsqueda Google estima la calidad en ese momento, con el dispositivo, la hora, la ubicación y la búsqueda concreta. La nota de 1 a 10 es el resumen histórico de esas estimaciones, enseñado para que puedas diagnosticar. Mejora lo que la nota señala y mejora la subasta; perseguir la nota por la nota no mejora nada.
Se arregla el componente, y se empieza por donde pasa el dinero.
Una nota baja no se arregla subiendo la puja. Se arregla tocando la pieza que la baja, y el componente marcado por debajo de la media te dice cuál.
Si lo que falla es la relevancia, el problema está en la estructura: grupos con demasiadas palabras distintas bajo un mismo anuncio. Se parten hasta que cada anuncio pueda decir en su titular lo que la gente ha buscado. Si falla el CTR esperado, el problema está en el anuncio o en la palabra: o el texto no da razones para hacer clic, o la palabra atrae a gente que buscaba otra cosa. Ahí ayudan tanto un anuncio mejor como las palabras clave negativas, que sacan del reparto las búsquedas que nunca iban a comprar. Si falla la experiencia en la página, ni la cuenta ni la puja tienen nada que hacer: hay que tocar la web.
El orden importa más que la lista. Una cuenta con cientos de palabras clave tiene notas bajas en muchas, y casi ninguna merece la tarde. Lo que se mira es cuánto gasto pasa por cada nota baja.
Con nota de 4 o menos pasa el 38% del gasto. La peor nota (Palabra F, 2/10) se lleva el 3%; Palabra B, con un 4/10, se lleva el 26%. Se empieza por ahí.
En el ejemplo, por las palabras con nota de 4 o menos pasa el 38% del gasto. La tentación es ir a la peor nota, Palabra F con un 2/10, que solo mueve el 3% del dinero. La que merece el trabajo es Palabra B: un 4/10 con el 26% del gasto. Subir una nota mediocre donde se va mucho dinero rinde más que subir una pésima donde no se va casi nada.
Y conviene saber qué se gana. Una calidad mejor te deja aparecer más arriba pagando lo mismo, o en el mismo sitio pagando menos, y te deja entrar en subastas que con mala calidad ni siquiera pisabas. Eso último se ve en la cuota de impresiones que pierdes por ranking. Lo que no se gana es una venta: la nota se acaba en la página. Todo lo que pase después es cosa de tu web y de tu oferta, y por eso el número que decide si la campaña funciona sigue estando en paid media al nivel del coste por venta, no aquí.
Cuatro formas de leer la nota y equivocarse.
Tratarla como un objetivo
Una cuenta con todo en 9 que no vende es peor que una con todo en 6 que sí. La nota mide lo bien que encajan búsqueda, anuncio y página, no si el clic acaba en dinero. Ponerla en el informe mensual como KPI lleva a optimizar lo que Google premia, que no siempre es lo que te paga a ti. Es un diagnóstico, no un resultado.
Arreglarla con la puja
Subir la puja no sube la nota. Compra posición a pesar de la nota y paga la diferencia en cada clic. Si una palabra clave solo aparece arriba pagando el doble, el problema no es cuánto ofreces: es el anuncio o la página que hay detrás.
Mirar la media de la cuenta
Una nota media ponderada esconde exactamente lo que importa: dónde está el gasto. Cien palabras con un 8 que no gastan nada levantan la media de una cuenta que se deja el presupuesto en dos palabras con un 4. Se mira palabra a palabra, ordenado por gasto.
Culpar a la cuenta de lo que es de la web
Cuando el componente por debajo de la media es la experiencia en la página, no hay ajuste de campaña que lo arregle. Se toca el contenido, la velocidad y la versión móvil de la página, y eso suele estar en manos de otro equipo. La nota te dice a quién hay que llamar, aunque no sea a quien lleva los anuncios.
Lo que se pregunta sobre nivel de calidad.
¿Qué es el nivel de calidad en Google Ads?
Es una nota de 1 a 10 que Google pone a cada palabra clave de tu cuenta. Resume tres componentes —CTR esperado, relevancia del anuncio y experiencia en la página de destino—, cada uno calificado como por encima de la media, en la media o por debajo frente a los demás anunciantes de esa palabra clave.
¿Cómo se calcula el nivel de calidad?
Google no publica la fórmula ni cuánto pesa cada componente. Sí dice qué mide cada uno: la probabilidad de clic si la búsqueda fuera exactamente tu palabra clave, lo bien que el anuncio responde a la búsqueda y si la página cumple lo que el anuncio promete. Sin volumen suficiente, la palabra sale sin nota.
¿El nivel de calidad baja el CPC?
Indirectamente. La nota en sí no entra en la subasta; entra la calidad que Google estima en cada búsqueda, que se apoya en las mismas señales. Una calidad mejor te deja aparecer más arriba pagando lo mismo o en el mismo sitio pagando menos, porque en la subasta pagas lo justo para superar al siguiente.
¿Cómo se mejora un nivel de calidad bajo?
Mirando qué componente está por debajo de la media. Relevancia baja: partir los grupos para que cada anuncio responda a pocas búsquedas. CTR esperado bajo: mejor anuncio y palabras clave negativas. Experiencia en la página baja: tocar la web. Y empezar por las palabras por las que pasa más gasto, no por la peor nota.
Los que hacen falta para usar este.
Comprar atención en una subasta: qué se paga, por qué sube y cuándo deja de salir a cuenta.
El mecanismo que fija el precio de cada impresión. No compites por un hueco: compites por una persona, contra todo el que la quiera a la vez.
El tráfico por el que pagas de forma directa. Su precio lo fija una subasta contra tu competencia, así que se encarece solo cuando lo usas más.
Lo que pagas por cada clic. Depende del CPM y del CTR a la vez, así que baja mejorando el anuncio, no negociando el precio.
Una página con un único trabajo y una sola salida. Si tiene menú de navegación, ya no lo es.
Cada vía por la que entra un cliente nuevo. Se juzgan uno a uno: el número global esconde siempre el que ya no sale a cuenta.
El punto en el que meter más dinero sube el CAC más rápido que las ventas. No es un fallo de la campaña: es el techo del canal.