El análisis de las campañas de Google Ads encontró tres problemas. La inversión estaba repartida de forma mejorable entre campañas, había poca relación entre las campañas y el recorrido natural del usuario, y se estaba pagando por términos de búsqueda que no traían tráfico de calidad.
El primer paso no fue apagar nada. Fue separar lo que sí funcionaba de lo que había que reorientar, para poder apoyarse en lo primero mientras se arreglaba lo segundo.
El problema de fondo es que las tácticas y los canales de pago que se habían usado no habían generado el rendimiento esperado, y sin un mapa del recorrido no había forma de saber si eso era un problema de puja, de mensaje o de momento.
La hipótesisSi la estrategia de PPC se organiza según lo que queremos que haga el usuario en cada fase de su recorrido, y no solo según la fase en la que convierte, el mismo presupuesto rinde más.