Audiencias similares.
Le das a la plataforma una lista de tus clientes y ella busca gente que se les parece y todavía no te conoce. La audiencia vale lo que vale esa lista: si subes a todos, te devuelve a tu cliente medio.
Una audiencia similar, o lookalike, es un público que una plataforma de anuncios construye buscando personas parecidas a una lista que le das tú, normalmente de clientes. Su calidad depende de la calidad de esa lista de origen y del tamaño que le pidas.
También: lookalike · público similar
Agencia Snowball, Barcelona · Revisado el
No es tu cliente. Es gente que se le parece.
Una audiencia similar es un público que fabrica la plataforma de anuncios a partir de una lista tuya. Subes un archivo con tus clientes —correos, teléfonos—, la plataforma reconoce a una parte, mira qué tienen en común según todo lo que ella sabe de esas personas y busca a otras que encajan con ese patrón. En inglés se llama lookalike, y es la forma más directa que tiene el paid media de llegar a gente que no te conoce pero se parece a quien ya te compra.
Conviene situarla entre los otros dos públicos de siempre. El remarketing le habla a quien ya ha pasado por tu web: te conoce, y por eso convierte bien y crece poco. Los intereses le hablan a quien la plataforma cree que le interesa un tema, que es una suposición amplia y barata. La audiencia similar está en medio: gente nueva, pero elegida por su parecido con tu cliente real, no por una etiqueta.
El malentendido está en la palabra «similar». Similar a la lista que has subido, no a tus mejores clientes. Si subes la base entera, con el que compró una vez con un cupón y no volvió, la plataforma te busca más gente como tu cliente medio. Y no sabe nada de tu margen: si no se lo dices tú con la lista, no tiene forma de distinguir al cliente que te deja dinero del que te lo cuesta.
No se calcula. Se elige la lista.
La plataforma hace la parte difícil, y ahí no tienes mando. Lo tuyo es la lista de origen, y casi todo lo que sale bien o mal sale de ahí. Antes de subirla pasa por cuatro filtros, y cada uno se queda con una parte del anterior.
Todo lo que tienes.
Sin consentimiento, no se sube.
Solo trabaja con quien identifica.
La semilla buena.
Los números del dibujo son un ejemplo redondo, no una tasa de mercado: de 10.000 contactos, 8.000 con permiso, 4.000 que la plataforma reconoce y 1.000 que repiten compra. La proporción reconocida cambia mucho según el país, el tipo de dato y la plataforma. Lo que no cambia es el orden. Primero, la lista sale de tu CRM, que es donde está quién compró, cuánto y cuántas veces; un export del panel de la tienda sin esa información sirve para poco. Segundo, el consentimiento: solo subes a quien te dio permiso para ese uso, y eso es una cuestión legal antes que técnica.
Tercero, la plataforma solo trabaja con quien reconoce. Si buena parte de tus contactos usa un correo de empresa que no tiene asociado a ninguna cuenta, esa parte no existe para ella. Y cuarto, el filtro que más importa y el que más se salta: quedarte con los clientes buenos. Los que repiten, los de ticket alto, los que no devuelven. Es el corte que convierte tu lista en un retrato de quien te interesa, y no de quien pasó por caja.
La lista resultante es más pequeña, y está bien que lo sea. Cada plataforma pide un mínimo de personas reconocidas y ese mínimo cambia; el criterio práctico es la lista más pequeña que siga siendo de clientes buenos y que la plataforma acepte. Es el uso más claro de los datos de origen propio: el único sitio donde lo que tú sabes de tus clientes decide directamente a quién se le enseña el anuncio. Por eso conviene que salga de un sistema tuyo y se refresque, no que sea un archivo que alguien subió hace dos años.
Cuanto más la abres, menos se parece.
Además de la lista, eliges el tamaño: el grupo más pequeño y más parecido, o uno más grande y más diluido. Es la decisión de siempre en paid, con otro nombre.
Es el colapso del canal paid en pequeño. Para gastar más necesitas más audiencia, para tener más audiencia tienes que abrirla, y al abrirla pierdes público cualificado. Ese público compra distinto: por probar, sin intención, a veces nada. El CAC sube y el LTV baja, aunque el informe siga llamándolo la misma audiencia similar.
Lo práctico: empieza estrecho con la semilla buena, y amplía solo cuando lo estrecho se te quede corto, mirando el coste por cliente de cada tramo por separado. Si al ampliar ese coste se dispara, el tramo nuevo no es una audiencia similar peor: es tráfico frío con mejor nombre, y se juzga como tal.
Dos cosas más antes de dar un veredicto. Excluye siempre a quien ya es cliente y a tu remarketing, o la audiencia nueva se llevará el mérito de ventas que iban a llegar igual: la pregunta que importa es la incrementalidad, cuántas de esas ventas no habrían pasado sin el anuncio. Y en las campañas automatizadas, como Advantage+, la lista pesa de otra manera: cada vez más, la plataforma la usa como punto de partida y no como límite. Eso no le quita importancia a la semilla. Se la da, porque es lo único que le dice qué tipo de cliente buscas.
Cuatro formas de montarla y buscar a quien no era.
Subir la base entera
Es lo más cómodo y lo que peor sale. La base mezcla al cliente que repite con el que vino por un descuento y no volvió, y la plataforma busca el promedio de los dos. Si tu cliente medio no es el que quieres multiplicar, la lista no puede ser la base.
Medirla con los clientes dentro
Sin excluir a tus clientes y a tu público de remarketing, la audiencia similar acaba enseñándole anuncios a gente que ya te compraba. El retorno que informa sube y no significa nada: está cobrando ventas que ya eran tuyas.
Dejar que caduque
Tu cliente de hace dos años no es el de ahora: cambia el catálogo, el precio, el canal por el que llegan. Una lista subida una vez y nunca refrescada busca gente parecida a un negocio que ya no tienes. La lista se actualiza desde tu sistema, con el ritmo con el que cambian tus clientes.
Creer que es tuya
La audiencia guardada vive en la cuenta publicitaria, igual que el píxel y el aprendizaje. Si la cuenta es de la agencia, el día que cambias de agencia empiezas de cero. Es una razón más para que la propiedad de las cuentas esté resuelta antes de la primera campaña.
Lo que se pregunta sobre audiencias similares.
¿Qué es una audiencia similar o lookalike?
Es un público que la plataforma de anuncios construye buscando gente parecida a una lista tuya, normalmente de clientes. Son personas que no te conocen pero comparten patrón con quien ya te compra. Su calidad depende de la lista que subes.
¿Qué lista conviene usar como origen?
La de tus clientes buenos, no la base entera: los que repiten, los de ticket alto, los que no devuelven. Sacada de tu CRM, con permiso para ese uso y refrescada cada cierto tiempo. Si subes a todos, la plataforma te busca a tu cliente medio.
¿En qué se diferencia una audiencia similar del remarketing?
El remarketing le habla a quien ya ha pasado por tu web o ya es cliente; la audiencia similar, a gente nueva que se le parece. El remarketing convierte más y crece poco; la similar crece más y convierte menos. Al medir la similar, el remarketing y los clientes se excluyen.
¿Una audiencia similar más amplia es mejor?
No necesariamente. Al ampliarla ganas volumen y pierdes parecido: entra gente menos cualificada, el coste por cliente sube y el valor de cada cliente baja. Se empieza estrecho y se amplía mirando el coste por cliente de cada tramo por separado.
Los que hacen falta para usar este.
Comprar atención en una subasta: qué se paga, por qué sube y cuándo deja de salir a cuenta.
El tráfico por el que pagas de forma directa. Su precio lo fija una subasta contra tu competencia, así que se encarece solo cuando lo usas más.
Los datos que tienes porque te los dio tu cliente. El único activo de medición que no depende de una plataforma ajena.
Volver a pagar por alguien que ya te conocía. El canal con mejor ROAS aparente y el que más mérito ajeno se lleva.
Cada vía por la que entra un cliente nuevo. Se juzgan uno a uno: el número global esconde siempre el que ya no sale a cuenta.
El punto en el que meter más dinero sube el CAC más rápido que las ventas. No es un fallo de la campaña: es el techo del canal.
Lo que te cuesta cada acción de la que la plataforma se atribuye el mérito. No es el CAC: mide dentro de la cuenta, no dentro del negocio.