Order bump.
El order bump es la casilla que aparece dentro del checkout, justo antes de pagar, para añadir algo pequeño al pedido con un clic. Sube el ticket medio sobre una venta que ya estaba hecha, y se mide en margen por pedido, no en lo que factura.
El order bump es una oferta de un clic que aparece dentro del checkout, antes de pagar, y añade al pedido un producto pequeño y relacionado sin sacar al cliente del pago. Lo que deja se calcula como tasa de aceptación × precio × margen bruto del producto añadido.
También: bump offer · oferta dentro del checkout · oferta de un clic
Agencia Snowball, Barcelona · Revisado el
Una casilla más, en el sitio donde ya han decidido.
El order bump es la oferta que aparece dentro del checkout, entre los datos de envío y el botón de pagar: una casilla, una línea de texto y un precio. “Añade esto a tu pedido por 9 €”. Si la marca, se suma al total. Si no, paga lo que venía a pagar y no ha dado ni un paso de más.
Existe por una razón de coste. Lo caro de un pedido es traer a la persona hasta ahí: el anuncio, la visita, la ficha, el carrito. Cuando abre el checkout, todo eso ya está pagado. Cada euro que se añade en ese punto sube el ticket medio sin tocar el tráfico ni la inversión, que es justo lo que se le pide a una palanca de CRO. En WooCommerce y en Shopify se monta con un plugin o una app, sin desarrollo.
El malentendido está en el nombre: no es cualquier oferta para vender más. El upsell cambia lo que llevas por una versión mayor. El cross-sell añade otro producto, pero puede vivir en la ficha, en el carrito o en un correo de una semana después. El order bump solo vive en el último paso, se decide con un clic y deja tu pedido intacto.
Por eso lo que se ofrece tiene que poder aceptarse sin pensar: relacionado con lo que está a punto de pagar, pequeño al lado del pedido y sin ninguna duda que resolver. Si para decir que sí hay que mirar una guía de tallas, ya no es un order bump. Es una segunda compra metida en mitad de la primera, justo en el punto del que depende todo lo demás.
- 01Dentro del pago
No vive en la ficha ni en una página de después. Aparece en el último paso, sin cambiar de pantalla.
- 02Un clic
Una casilla. Sin elegir talla, sin leer nada, sin volver atrás. Si hay que pensarlo, ya no es un bump.
- 03Se suma
El pedido sigue siendo el mismo. La casilla le pone algo pequeño al lado; no lo cambia por otra cosa.
Lo que deja no es lo que factura. Son tres números multiplicados.
Margen extra por pedido = tasa de aceptación × precio del bump × margen bruto del bump. Las tres cosas multiplican, así que una casilla que marca mucha gente puede dejar menos que una que marca poca.
Para leer el dibujo, un supuesto. Un eCommerce con un ticket de 48 € y un 40% de margen, y un checkout que convierte el 60% de quien lo abre, que es la referencia orientativa por debajo de la cual un checkout ya es un cuello de botella. La casilla ofrece un complemento de 9 € con un 50% de margen, y la marca uno de cada diez que pagan.
Ahora ponlo al lado de lo que ya tenías. Esos 600 pedidos de 48 € al 40% dejan 11.520 € de margen. El bump suma 270 €: un 2,3% más, 0,45 € por pedido. No es poco para algo que no ha costado una visita. Tampoco es mucho, y conviene saberlo antes de esperar de una casilla lo que solo da un checkout que convierte mejor.
Y no es la cifra que vas a ver. El informe del plugin te enseñará los 540 € de facturación, no los 270 € de margen. Los contará todos, también los de quien iba a llevarse ese complemento de todas formas y lo ha añadido desde la casilla en vez de desde la ficha. Lo que cuenta es lo que entra porque la casilla existe.
Qué entra en el margen del bump: el precio menos lo que cuesta el producto y lo que cuesta servirlo. Si viaja en la misma caja, servirlo casi no cuesta nada. Si obliga a otro envío, ese envío sale de ahí. Y la misma cuenta dice cuánto aguanta: con un 2,3% de margen de más, basta con que 14 de esos 1.000 checkouts no lleguen a pagar, que la conversión pase del 60% al 58,6%, para quedarte igual que estabas.
Qué casilla poner, y cuántas.
Con la fórmula delante, el criterio para elegir el bump deja de ser lo que más se añade y pasa a ser lo que más margen deja por pedido.
- Precio
- 4 €
- Margen
- 60%
- La marcan
- 15%
- Precio
- 9 €
- Margen
- 50%
- La marcan
- 10%
- Precio
- 19 €
- Margen
- 35%
- La marcan
- 4%
Tres candidatas, con números supuestos para leer la regla. La A cuesta 4 €, deja un 60% y la marca el 15%: 0,36 € por pedido. La B cuesta 9 € al 50% y la marca el 10%: 0,45 €. La C cuesta 19 € al 35% y la marca el 4%: 0,27 €. La que más se marca es la A. La C factura más que la A, 0,76 € por pedido contra 0,60 €, y aun así deja menos. Gana la B: 450 € cada 1.000 pedidos, contra 360 € y 266 €.
Esa elección no se hace en una hoja de cálculo: se hace con un test A/B. La misma casilla contra un grupo que no la ve, midiendo dos cosas a la vez: el margen por checkout abierto y la tasa de conversión del pago. Si solo miras la primera, no verás a quien se ha ido.
Una casilla, no tres. El checkout es el punto más caliente de la tienda: si no convierte, da igual todo lo anterior y todo lo posterior. Cada oferta que pones ahí es una decisión más que le pides a alguien que ya había decidido. Ofertas por todas partes antes de pagar acaban en lo de siempre: nadie termina de pagar nada.
Nunca marcada por defecto. No es una cuestión de gusto: un pago adicional necesita el consentimiento expreso del cliente, y una casilla que hay que desmarcar para no pagarlo no lo es. Y antes que cualquier casilla, el checkout: si tarda en cargar, la velocidad de carga va primero. Una fuga técnica anula cualquier otra cosa que hagas bien en ese paso, el bump incluido.
Se calcula en tu navegador. No se guarda ni se envía nada. Es lo que la casilla suma; si además hace que pague menos gente, eso solo lo enseña un test contra un grupo que no la ve.
Cuatro formas de poner la casilla y que reste.
Medirlo por lo que factura el plugin
El panel del plugin suma la facturación de cada casilla marcada. No resta el coste del producto, no descuenta a quien lo habría comprado igual y no ve a quien no ha pagado. Es el número más bonito de los tres y el único que no decide nada. Pide el margen por checkout abierto, con y sin casilla.
Dejar la casilla marcada
Sube la aceptación el primer mes y la cuenta te sale espectacular. Lo que no sale en la cuenta: un cobro que el cliente no ha pedido expresamente, que puede reclamar, y que vuelve en forma de devoluciones, de quejas y de clientes que no repiten. Lo que se cobra sin querer no es ticket. Es deuda.
Poner tres en lugar de una
Si una casilla deja 0,45 € por pedido, tres no dejan 1,35 €. Cada oferta compite con las otras por la misma atención y le añade una decisión a un paso que debería tener una sola: pagar. Subir el ticket importa, pero no es lo central. Lo central es que la venta se cierre y que esa persona vuelva.
Ofrecer algo que no tiene que ver
El bump funciona porque es una prolongación obvia de lo que ya va a pagar. Un producto sin relación, uno que pide elegir variante o uno que cuesta casi lo mismo que el pedido obliga a pensar, y pensar en el checkout es lo último que quieres que haga nadie. Si no se entiende en una línea, no va en la casilla.
Lo que se pregunta sobre order bump.
¿Qué es un order bump?
Es una oferta que aparece dentro del checkout, entre los datos de envío y el botón de pagar, para añadir al pedido un producto pequeño y relacionado con un solo clic. Sube el ticket medio sin traer una visita más, porque se ofrece a alguien que ya ha decidido comprar.
¿En qué se diferencia un order bump de un upsell o de un cross-sell?
El upsell cambia el producto por una versión mayor. El cross-sell añade otro producto y puede ofrecerse en la ficha, en el carrito o después de la compra. El order bump solo vive dentro del checkout, se acepta con una casilla y deja el pedido como estaba, con algo pequeño al lado.
¿Cómo se calcula lo que deja un order bump?
Margen extra por pedido = tasa de aceptación × precio del bump × margen bruto del bump. Un bump de 9 € con un 50% de margen que marca uno de cada diez clientes deja 0,45 € por pedido. Sobre un ticket de 48 € al 40% de margen, es un 2,3% más de margen.
¿Se puede dejar la casilla del order bump marcada por defecto?
No. En España un pago adicional necesita el consentimiento expreso del cliente, y no vale deducirlo de una casilla que hay que desmarcar para no pagar. Si se cobra así, el cliente tiene derecho a que le devuelvan ese importe.
Los que hacen falta para usar este.
Arreglar lo que pierde ventas entre que alguien llega y que paga.
Los últimos pasos antes de pagar. El cuello de botella donde se muere una campaña buena sin que nadie lo mire.
Optimización de la conversión. Casi siempre es lo que hay que mirar ANTES de tocar los anuncios.
Facturación ÷ número de pedidos o clientes. Junto al margen, fija tus umbrales de inversión.
Vender producto por internet con catálogo, cesta y checkout. Los números que lo gobiernan no son los del embudo B2B: mandan el ticket, el margen por referencia y cuántas veces vuelve el mismo cliente.
Lo que queda de cada venta tras el coste directo del producto o servicio. Sin él, el ROAS no significa nada.
El que metió producto en el carrito y no llegó a pagar. La fuga más cara del ecommerce, porque el tráfico ya está comprado y pagado.