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Usuarios activos semanales.

El WAU cuenta las personas únicas que hacen algo en tu producto en siete días. Es la ventana de los productos que no se usan a diario pero sí cada pocos días, y elegirla es afirmar cada cuánto tiene sentido que aparezca un cliente sano.

El WAU (weekly active users, o usuarios activos semanales) es el número de personas únicas que realizan la acción que cuenta como activa dentro de un producto en una ventana de siete días. Es la ventana intermedia entre el DAU y el MAU, y la que corresponde a los productos cuyo uso natural va de uno a tres días por semana.

También: weekly active users · usuarios activos semanales · usuarios activos a la semana

Agencia Snowball, Barcelona · Revisado el

La definición

La ventana no es un ajuste del panel. Es una hipótesis sobre tu producto.

El WAU cuenta las personas únicas que han hecho algo en tu producto en una ventana de siete días. Qué es ese algo no se decide aquí: la definición de usuario activo —el evento que cuenta y el que no— es la conversación del MAU, y sin ella los tres números de la familia valen lo mismo, que es nada.

Lo que se decide aquí es la ventana. Y elegir siete días no es elegir un formato de informe: es afirmar que tu producto tiene sentido usarse varias veces al mes pero no todos los días. Si eso es verdad, la ventana semanal es la única de las tres que enseña el uso real. Si no lo es, estás tapando un problema o inventándote uno.

El malentendido habitual es tratar el DAU como la métrica seria y el WAU como el premio de consolación de quien no llega a diario. Es al revés. Un gestor de nóminas que se usa cuatro días al mes tiene un DAU ridículo por diseño, y ese DAU ridículo no dice nada de si el producto está sano. Su WAU sí: cada semana, la pregunta es si el usuario que debía aparecer ha aparecido.

La misma base de personas, el mismo mes y el mismo evento dan tres números distintos según la ventana. No es que uno sea el correcto y los otros dos estén mal: es que cada uno contesta una pregunta diferente, y solo una de las tres preguntas es la tuya.

SEMANA 1SEMANA 2SEMANA 3SEMANA 4Entra cada dos días14 dEntra dos días fijos8 dEntra un día por semana4 dHa entrado una vez1 d
Ventana de 1 día241DAU medio

La media de personas por día. Es el número más pequeño de los tres, siempre.

Ventana de 7 días813WAU medio

Tres de los cuatro patrones aparecen todas las semanas. El cuarto solo aparece en una.

Ventana de 30 días1.000MAU

Los cuatro patrones han entrado al menos una vez. El más grande y el más quieto.

Producto ilustrativo: cada fila son 250 personas con el mismo patrón de uso, y los días marcados salen de ese patrón. Con la misma base y el mismo mes, el número que enseñas es 241, 813 o 1.000 según la ventana que elijas. El WAU es el 81,3% del MAU y el DAU es el 24,1%.

Fíjate en el cuarto patrón del dibujo: la persona que ha entrado una sola vez. En el MAU pesa igual que la que entra cada dos días. En el WAU desaparece de tres semanas de cuatro, y eso es información, no ruido. La ventana corta no infla nada: descarta.

La ventana

La ventana correcta es la más corta en la que aparece un usuario sano.

WAU = personas únicas que disparan tu evento en siete días. La cuenta no tiene dificultad; la tiene el paso anterior, que es decidir cuántos días.

Antes de mirar la herramienta, contesta una pregunta sobre el producto: si un cliente lo está usando como se debe usar, cada cuánto aparece. No cada cuánto te gustaría que apareciera. La respuesta se escribe en días por semana, y de ahí sale la ventana sola: la más corta en la que ese cliente aparece al menos una vez. Si aparece tres días por semana, el día sirve. Si aparece uno, el día lo pinta como perdido cada vez que no entra y la semana lo pinta como lo que es. Si aparece menos de uno, ni la semana llega: te toca el mes.

Cómo se usa de verdadDAU / MAUWAU / MAUVentana
Herramienta de trabajo diario5 días/semana · Un CRM, un gestor de tareas de equipo
72,2%
100,0%
Día
Uso de varias veces por semana3 días/semana · Analítica, facturación, soporte
43,3%
100,0%
Día
Uso de un par de días2 días/semana · Un editor, un planificador de contenido
28,9%
100,0%
Semana
Uso semanal1 días/semana · Un informe, una nómina, un pedido a proveedor
14,4%
100,0%
Semana
Uso de cada dos semanas2,2 días/mes · Una herramienta de cierre o de revisión
7,2%
50,0%
Mes
Uso mensual1,1 días/mes · Un impuesto, un cierre contable
3,6%
25,0%
Mes

Los dos porcentajes son techos, no objetivos: es lo máximo que puede dar cada ventana si el usuario cumple su patrón sin fallar una vez. En la franja de uno a tres días por semana el techo del WAU es del 100% y el del DAU se queda entre el 14,4% y el 43,3%. Ahí es donde la ventana semanal es la única que no miente.

La aritmética de la conversión es sencilla y conviene tenerla escrita en un sitio: un mes son 4,33 semanas. Un uso de dos días por semana son 8,7 días al mes, y ese usuario perfecto tiene un techo de DAU sobre MAU del 28,9%. Perseguir ahí un 40% no es ambición, es pedirle al producto que sea otro producto. Su techo de WAU sobre MAU, en cambio, es del 100%: cada semana debería estar entero.

Hay una pista de que la semana es la unidad natural de casi todo el producto: los umbrales de activación ya medidos por otros están escritos casi todos en semanas. Completar un pin en los primeros siete días. Enviar al menos tres mensajes en la primera semana. Organizar la primera reunión en los primeros siete días. Sumar siete contactos en los primeros diez. Ninguno de esos umbrales salió de una corazonada: salieron de cruzar cohortes y mirar qué hizo distinto en la primera semana quien se quedó frente a quien no. Si tu aha moment se mide en la primera semana, medir el uso en ventanas de una semana deja de ser una preferencia y pasa a ser coherencia.

Una advertencia de tamaño. Con la ventana semanal partes la base en cuatro trozos, y en un producto pequeño cada trozo se vuelve estadísticamente inútil: dos bajas y un festivo te mueven la serie un 8%. Para sacar conclusiones fiables de la activación hace falta volumen —a partir de unos diez mil usuarios al mes pasando por el registro—. Por debajo de eso, no fuerces la analítica: mira el mes, y siéntate a ver a gente usando el producto. Vale más lo que ves que lo que crees que ves.

La decisión

Lo que cambia con la ventana es cuándo te enteras.

Elegir la semana no cambia el estado del producto. Cambia la velocidad a la que el estado del producto se te hace visible, y con ella el ritmo al que puedes corregir.

Una ventana de treinta días es una media móvil de treinta días. Y una media móvil amortigua: cuando algo se rompe, el número tarda tanto en enseñarlo como dura la ventana. Es exactamente lo que no quieres de un indicador de uso, porque el uso es lo primero que se cae y lo último que se recupera.

En ese dibujo el uso semanal cae una cuarta parte de golpe. Con la ventana semanal, el lunes siguiente ya lo estás mirando: un 25% menos, escrito. Con la ventana de treinta días, esa misma semana el número baja un 6,3%, que en cualquier comité pasa por estacionalidad, y la caída no aparece entera hasta cuatro semanas después. Un mes de ventaja no es un detalle de precisión: es la diferencia entre llamar a los clientes que han dejado de entrar y descubrirlos cuando ya han pedido la baja.

Con esa velocidad, el WAU se convierte en tres decisiones concretas. La primera es operativa: la lista semanal de cuentas que debían aparecer y no aparecieron, que es trabajo de retención antes de que se llame recuperación. La segunda es de producto: si el WAU baja mientras el MAU aguanta, no tienes un problema de captación, tienes un problema de onboarding o de fricción con gente que ya estaba dentro. La tercera es de lectura del crecimiento: partir cada semana entre usuarios nuevos, retenidos, reactivados y perdidos —eso es growth accounting— y ver si el número aguanta porque la gente se queda o porque entra gente nueva a la misma velocidad a la que se va otra.

Lo que el WAU no es, en ningún caso, es la métrica que gobierna la empresa. Es un indicador de uso, y por sí solo no dice si el uso paga. Encima suyo va la North Star, y para que el WAU sirva de algo tiene que existir debajo el evento de producto que lo alimenta. Sin ese evento no estás midiendo uso: estás midiendo aperturas.

Los errores

Cuatro formas de romper el número sin tocar el producto.

Mezclar semana natural y siete días rodantes

Son dos métricas distintas con el mismo nombre. La semana natural va de lunes a domingo y en una herramienta de trabajo mete dos días muertos en cada ventana; los siete días rodantes se mueven contigo y cada punto de la serie incluye siempre el mismo número de laborables. Elige una, ponlo por escrito y no compares una serie con la otra: la diferencia entre las dos lecturas es de calendario, no de uso.

Elegir la ventana por el número que sale más bonito

La tentación es obvia: si el DAU es bajo, se enseña el WAU; si el WAU también es bajo, se enseña el MAU. Ampliar la ventana siempre sube el número, y no porque el producto se use más, sino porque cabe más gente dentro. La ventana la fija la frecuencia natural del producto, se decide antes de mirar el resultado y no se cambia porque el resultado no guste.

Sumar cuatro semanas y llamarlo mes

Son personas únicas por ventana, no visitas: quien aparece las cuatro semanas se cuenta cuatro veces en esa suma. En el dibujo de arriba la suma daría 3.250 y el MAU real es 1.000. El mismo error al revés —dividir el MAU entre 4,33 y llamarlo WAU— produce un número que no corresponde a nadie. Cada ventana se cuenta desde el dato en bruto.

Cambiar la ventana y seguir comparando el histórico

El día que pasas de treinta días a siete, la serie se rompe: el escalón que aparece es tu cambio de definición, no una caída del uso. Y pasa igual cuando lo que cambia es el evento que cuenta. Si tocas la ventana o el evento, la serie vieja se archiva y la nueva empieza de cero, con la fecha y el motivo anotados al lado del gráfico —o dentro de seis meses nadie sabrá qué significó ese escalón. Lo mismo aplica al stickiness: un ratio entre dos ventanas se vuelve incomparable en cuanto una de las dos se redefine.

Preguntas

Lo que se pregunta sobre wau.

¿Cuándo se usa el WAU en vez del DAU o del MAU?

Cuando el uso natural del producto va de uno a tres días por semana. La regla es coger la ventana más corta en la que un cliente sano aparece al menos una vez: si aparece tres días por semana el día sirve, si aparece uno la semana es la única que no lo pinta como perdido, y si aparece menos de uno te toca el mes. La ventana la fija la frecuencia del producto, no el número que quede mejor en el informe.

¿La semana del WAU es de lunes a domingo o son siete días rodantes?

Las dos formas se usan y no son comparables entre sí. La semana natural mete dos días muertos en cada ventana si el producto es de trabajo; los siete días rodantes se mueven con la fecha y mantienen el mismo número de laborables en cada punto. Elige una, escríbela al lado del gráfico y no compares una serie con la otra.

¿Se puede sumar el WAU de cuatro semanas para tener el MAU?

No. Son personas únicas por ventana, así que quien aparece las cuatro semanas se cuenta cuatro veces en esa suma. Dividir el MAU entre 4,33 tampoco funciona: da un número que no corresponde a nadie. Cada ventana se cuenta desde el dato en bruto de eventos.

¿Qué se ve con el WAU que no se ve con el MAU?

La velocidad. Una ventana de treinta días es una media móvil de treinta días, y amortigua: un uso que cae una cuarta parte de golpe aparece entero en el WAU esa misma semana, mientras que en el MAU se ve un descenso del 6,3% que pasa por estacionalidad y no se completa hasta cuatro semanas después. Ese mes de ventaja es lo que separa llamar a un cliente que ha dejado de entrar de enterarte cuando ya ha pedido la baja.

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