Curva de retención.
Una curva de retención no se juzga por su altura en un mes suelto, sino por su forma: cuánto cae el primer mes, en qué mes deja de caer y a qué altura se para. Y se compara cohorte contra cohorte, en el mismo mes de vida.
La curva de retención es el porcentaje de una cohorte de clientes que sigue activo en cada mes desde su alta, dibujado en el tiempo. Se lee por su forma: si se aplana en una meseta, hay un núcleo de clientes que se queda; si sigue cayendo hasta cero, no lo hay.
También: retention curve · gráfico de retención
Agencia Snowball, Barcelona · Revisado el
No se lee por su altura. Se lee por su forma.
Una curva de retención coge a los clientes que se dieron de alta el mismo mes —una cohorte— y dibuja qué porcentaje de ellos sigue activo en cada mes de vida. En el mes cero están todos. A partir de ahí la línea solo puede bajar o quedarse quieta. Es la retención puesta en el tiempo, en vez de resumida en un número.
El malentendido que resuelve es mirar un solo dato. “Retenemos el 40% al año” no dice si ese 40% se ha parado ahí o va camino del cero, y son dos negocios distintos. Tampoco lo dice el churn medio del mes, que mezcla clientes de tres semanas con clientes de tres años. La curva lo separa, porque tiene tres partes y cada una cuenta una cosa distinta.
La caída inicial es lo que se va el primer mes: gente que entró y no llegó a usar lo que compró. La pendiente es lo que se sigue yendo después, cada vez más despacio. La meseta es donde la curva deja de caer: el núcleo de clientes para los que lo tuyo ya es parte de cómo trabajan o de cómo compran. Leer una curva es contestar tres preguntas: cuánto cae de golpe, en qué mes se para y a qué altura.
Cada punto es una división, y el denominador no se mueve.
Retención en el mes m = activos de la cohorte en el mes m ÷ tamaño de la cohorte el día del alta. Siempre la cohorte entera, nunca los que quedaban el mes anterior: si cambias el denominador, cambias de curva.
| Mes | Activos | Sobre la cohorte entera | De un mes al siguiente |
|---|---|---|---|
| 0 | 400 | 100,0% | alta |
| 1 | 278 | 69,5% | 69,5% |
| 2 | 210 | 52,5% | 75,5% |
| 3 | 173 | 43,3% | 82,4% |
| 4 | 153 | 38,3% | 88,4% |
| 5 | 142 | 35,5% | 92,8% |
| 6 | 136 | 34,0% | 95,8% |
| 7 | 132 | 33,0% | 97,1% |
| 8 | 130 | 32,5% | 98,5% |
La tabla tiene una segunda columna calculada que casi nadie pide y que es la que más sirve: lo que retienes de un mes al siguiente. La curva en porcentaje sobre la cohorte entera te dice dónde estás. La retención de mes a mes te dice si ya has dejado de caer. Mientras esa columna sube, la curva se está aplanando. Cuando se queda pegada al 100%, ya tienes la meseta y su altura.
Antes de dibujar nada hay que fijar tres cosas, y no cambiarlas después. Primera, qué es estar activo. En una suscripción, pagar ese mes. En un eCommerce no hay cuota, así que activo es haber vuelto a comprar dentro de una ventana —la recompra a 30, 60 o 90 días—, y la ventana es parte de la definición. Segunda, la cohorte es mensual y se sigue por mes de vida, no un acumulado desde el día que abriste. Tercera, si promedias varias cohortes en una sola curva, cada mes se promedia solo con las cohortes que ya lo han vivido y ponderando por su tamaño. Si no, la cola de la curva la dibujan las tres cohortes más viejas y parece que se aplana cuando lo que ha pasado es que se ha quedado sin datos.
Una curva sola diagnostica. Varias juntas te dicen si mejoras.
Las cohortes se superponen por mes de vida, no por fecha de calendario. Así se ve si lo que has cambiado en producto, precio o canal mueve la curva entera, o solo el informe de este mes.
Si las cohortes nuevas quedan por encima de las viejas en el mismo mes de vida, lo que cambiaste funciona. Si quedan por debajo, algo empeora, y lo primero que hay que mirar es de dónde vienen: una cohorte que entró por un canal nuevo puede traer un cliente peor, aunque el producto sea el mismo. Y si una cohorte cae a la vez que todas las demás en el mismo mes de calendario, el problema no es de ella: es algo que pasó fuera. Las cohortes de temporada alta se comparan con las del año anterior, no con las de abril, porque la estacionalidad mueve quién entra.
Después, cada parte de la curva pide una decisión distinta. Si la caída inicial es lo grande, el problema está en los primeros días, no en el producto entero: ahí se cruza quién se quedó con qué hizo distinto en su primera semana frente a quien no, y eso es lo que se trabaja en la activación. Si la curva no se aplana nunca, no hay núcleo que se quede, y eso es una pregunta de product-market fit antes que de marketing: cuantos más clientes metas por arriba sin resolverlo, más rápido llenas un cubo con un agujero en el fondo. Si se aplana, su altura es lo que sostiene el negocio. De ella sale la vida media del cliente y, con el ticket, el LTV que pones contra lo que cuesta captar.
No hay una altura de meseta buena en abstracto. Depende de la categoría, del precio y de cada cuánto se compra lo tuyo. La única referencia que usamos como alarma es de eCommerce: una recompra por debajo del 20% a 90 días pide revisión, y aun así tu categoría manda sobre ese número.
Cuatro formas de dibujar la curva y leer otra cosa.
Dibujar el acumulado desde el lanzamiento
Una sola curva con todos los clientes desde el día uno mezcla a los que entraron cuando el producto era otro con los de la semana pasada. Esconde justo lo que quieres saber, que es si las cohortes nuevas se quedan más o menos. Cohortes mensuales, no un acumulado.
Leer una cohorte joven como si fuera vieja
La cohorte del mes pasado tiene un punto. Celebrar que retiene más que la de enero en el mes uno no dice nada de su meseta, que todavía no existe. Se compara en el mismo mes de vida y solo hasta donde la cohorte más joven ha llegado.
Cambiar qué es estar activo a mitad de serie
Pasar de “ha pagado” a “ha entrado en la cuenta”, o ampliar la ventana de recompra de 60 a 90 días, sube la curva entera de un mes para otro sin que ningún cliente haya cambiado de comportamiento. Si la definición cambia, se recalculan todas las cohortes, no solo las nuevas.
Confundir la curva de clientes con la de ingresos
La curva de facturación de una cohorte puede aplanarse o incluso subir porque los que se quedan gastan más, mientras la de clientes sigue cayendo. Es lo que mide la retención neta de ingresos, y es buena noticia, pero no es la misma pregunta. Las dos curvas se miran por separado, y la de clientes no se maquilla con la de ingresos.
Lo que se pregunta sobre curva de retención.
¿Cómo se lee una curva de retención?
Por su forma, en tres preguntas: cuánto cae el primer mes, en qué mes deja de caer y a qué altura se queda. La caída inicial habla de los primeros días del cliente; la meseta, del núcleo que se queda. Después se superponen varias cohortes por mes de vida para ver si las nuevas se quedan más que las viejas.
¿Qué significa que la curva de retención se aplane?
Que hay un grupo de clientes que ha dejado de irse: lo que retienes de un mes al siguiente se acerca al 100%. La altura a la que se aplana es lo que de verdad sostiene el negocio, y de ella sale la vida media del cliente y su LTV.
¿Qué hago si mi curva de retención no se aplana?
No subas la captación todavía. Si la curva sigue cayendo hacia cero, no hay un núcleo que se quede, y cuantos más clientes metas por arriba, más rápido llenas un cubo con un agujero en el fondo. Primero se busca qué hizo distinto en su primera semana quien se quedó.
¿Cómo se comparan dos cohortes?
En el mismo mes de vida, no en la misma fecha de calendario, y solo hasta donde ha llegado la cohorte más joven. Una cohorte de un mes tiene un punto y todavía no dice nada de su meseta.
Los que hacen falta para usar este.
Si los clientes se quedan o se van, y cómo se mide eso sin engañarse.
El porcentaje de clientes que sigue contigo al final de un periodo. La otra cara del churn, y lo que decide si lo que captas se acumula o se evapora.
Porcentaje de clientes que se van cada mes. La fuga que decide si un SaaS compone o se vacía.
Grupo de clientes que empezó el mismo mes, seguido en el tiempo. La única forma honesta de ver la retención.
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La parte de la facturación recurrente que se va cada mes, no la de los clientes. Perder al 5% de la cartera duele muy distinto según quién estuviera dentro de ese 5%.
Cuánta de tu facturación depende de tus mayores clientes. Con tres que pesen la mitad, una baja no es churn: es un agujero.