GlosarioGrowth strategy

Crecimiento interanual (YoY).

Compara cada mes contra el mismo mes del año pasado. Sirve para lo único que importa en un negocio con temporada: saber si has crecido tú o si lo que ha subido es la temporada.

El crecimiento interanual, o YoY, es la variación porcentual de una métrica frente al mismo periodo del año anterior: (valor de este año − valor del año pasado) ÷ valor del año pasado. Se compara contra el mismo mes, y no contra el mes anterior, para que la estacionalidad afecte igual a los dos lados de la resta y se anule.

También: yoy · year over year · variación interanual

Agencia Snowball, Barcelona · Revisado el

La definición

La facturación de julio cae un 33%. Eso no es una caída.

Es julio. Un lunes de agosto abres el panel, ves que el mes se ha dejado un 33,1% contra junio y la reunión se convierte en un interrogatorio. No se ha roto nada. Lo que ha pasado es que era julio, y el julio anterior pasó exactamente lo mismo.

El crecimiento interanual —YoY, year over year— es la comparación que se lleva esa conversación por delante. En vez de medir un mes contra el anterior, lo mide contra el mismo mes del año pasado: julio contra julio, noviembre contra noviembre. Los dos lados de la resta comparten temporada, campaña y calendario, así que todo eso se anula y lo que queda del cociente es tu negocio.

Comparar contra el mes anterior no es que sea impreciso: es que mide otra cosa. Mide el calendario. En un negocio con temporada, agosto siempre caerá contra julio y noviembre siempre subirá contra octubre, pase lo que pase dentro de la empresa. Un panel de dirección lleno de flechas rojas en verano y verdes en el último trimestre no es información: es el almanaque con colores.

Y sirve para cualquier número del tablero, no solo para la facturación: pedidos, ticket medio, tasa de conversión, CAC. Cada uno tiene su propia estacionalidad y cada uno la esconde a su manera —el coste de adquisición sube en noviembre porque compites contra todo el mundo por el mismo inventario, no porque tu equipo lo haga peor.

La otra cara, menos evidente que la de las flechas rojas, es la del mes récord. Noviembre factura 181.000 €, el mejor mes de los dos años, y en la reunión se aplaude. Contra el noviembre anterior, que hizo 168.000 €, ese récord es un +7,7%: el segundo peor dato de crecimiento del ejercicio. El récord era de la temporada. El 7,7% es tuyo.

El año pasadoEste añoLa diferencia entre los dos: el crecimiento
50100150200EFMAMJJASONDMESMILES DE €JULIO−33,1% contra junio+11,3% contra el julio del año pasado
Las dos curvas tienen la misma forma porque la temporada es la misma. Lo que separa a una de la otra —la banda— es todo lo que ha crecido el negocio en doce meses.
El cálculo

Una resta, una división y dos periodos comparables.

Interanual = (valor de este periodo − valor del mismo periodo del año anterior) ÷ valor del mismo periodo del año anterior. El resultado se lee en porcentaje y el signo ya es medio veredicto.

Con los números de junio: 118.000 € este año contra 104.000 € el año pasado. La resta da 14.000 €, la división entre 104.000 da 0,1346, y eso es un +13,5% interanual. Si sale negativo no hay matiz que valga: has facturado menos que el mismo mes del año pasado.

El cálculo se hace en dos escalas y las dos hacen falta. El interanual del mes es la foto: rápida y ruidosa, porque un solo mes se mueve por una promoción, una avería o un festivo. El acumulado —lo que llevas de año contra los mismos meses del año anterior— es la tendencia. En este ejemplo el año cierra a +11,6% acumulado, y ninguno de los doce meses vale +11,6%.

5%10%15%20%EFMAMJJASONDMESINTERANUALAcumulado del año +11,6%+14,6%+6,4%
Misma facturación que el dibujo anterior, dividida entre la del año pasado mes a mes. La curva de euros batía récords; la del ritmo lleva doce meses bajando.

Ese segundo dibujo es el mismo negocio del apartado anterior, pero mirado por su ritmo en vez de por sus euros, y cuenta una historia distinta. Enero crece un 14,6%; diciembre, un 6,4%. El primer trimestre creció un 15,0% interanual y el cuarto un 8,1%, con la facturación batiendo récords todo el camino. La curva de euros iba hacia arriba mientras el motor se apagaba.

Para que la resta signifique algo, los dos lados tienen que ser comparables. Cuatro cosas lo rompen:

La forma de medir

Si a mitad de año cambiaste de herramienta de analítica, de modelo de atribución o de banner de consentimiento, no estás comparando dos años: estás comparando dos maneras de contar. La caída del 12% que tanto preocupa puede ser el 12% de eventos que dejaste de recoger.

El perímetro

Un país nuevo, una línea de producto nueva o una tienda que abrió en marzo hinchan el interanual sin que el negocio de base haya mejorado nada. Si la pregunta es si lo que ya tenías crece, el interanual se calcula también a perímetro constante: mismas tiendas, mismos mercados, mismo catálogo.

El calendario comercial

Black Friday no cae siempre en la misma semana y la Semana Santa se mueve de marzo a abril. Un mes puede ganar o perder una campaña entera respecto al año anterior, y entonces la comparación honesta no es mes contra mes: es campaña contra campaña, o los dos meses juntos.

El precio

Si subiste tarifas un 8%, ese +13,5% no es un 13,5% más de negocio: descontada la subida, el crecimiento real es del 5,1%. Y el interanual de facturación tampoco es el interanual de margen bruto, que es el que paga las nóminas. Cuando el coste de tu producto ha subido más que tu precio, se puede crecer en euros y encoger en margen el mismo mes.

Y hay un caso que rompe la fórmula del todo: si el año pasado ese mes fue cero, o casi cero, el porcentaje no se puede calcular o sale disparado. Un canal que pasa de 400 € a 4.000 € crece un 900% y ese 900% no significa nada. Con bases pequeñas se informa la diferencia en euros, no el porcentaje.

La decisión

El porcentaje no decide nada. Su descomposición, sí.

El crecimiento de facturación se abre siempre en dos palancas y solo dos: cuántas veces te compran y cuánto te dejan cada vez. Pedidos por ticket medio. Como multiplicadas dan la facturación, sus dos crecimientos multiplicados dan el tuyo.

Facturación de junio+13,5%104.000 € → 118.000 €

El titular. Es lo que llega a la reunión, y por sí solo no dice nada de lo que está pasando debajo.

Pedidos−9,2%1.300 pedidos → 1.180 pedidos

Te compran menos veces que hace un año.

Ticket medio+25,0%80 € → 100 €

Cada compra deja bastante más que hace un año.

Ese +13,5% de junio, abierto, dice algo bastante distinto de lo que decía cerrado: 1.180 pedidos contra los 1.300 del año anterior —un 9,2% menos— y un ticket medio que ha pasado de 80 € a 100 €, un 25% más. El negocio no está creciendo: está vendiendo más caro a menos gente. Puede ser una decisión deliberada y buena. Lo que no puede ser es una sorpresa que se descubre en diciembre.

La segunda apertura es por antigüedad del cliente, y solo se ve por cohortes: el mismo crecimiento no significa lo mismo si viene de clientes nuevos que si viene de los que ya tenías. Si la facturación sube pero cada cohorte nueva compra menos veces que la anterior, lo que estás haciendo es tapar una fuga de LTV con más inversión en captación, y el interanual de facturación tardará entre seis y doce meses en enterarse.

Con el número ya abierto, la regla de lectura es compararte contra ti mismo: el interanual del mes contra el interanual acumulado del año. Por encima, aceleras. En línea, sostienes. Por debajo dos o tres meses seguidos, estás desacelerando aunque cada uno de esos meses sea un récord en euros. Es exactamente la diferencia entre celebrar noviembre y darse cuenta de que noviembre fue el peor crecimiento del año.

Queda la pregunta que ningún porcentaje contesta: por qué. Hace años, en una empresa de viajes, cambiamos la foto de una landing —unas tumbonas de playa cutres y pasadísimas de moda— por un templo con árboles en Tailandia, elegida sin pensar ni una décima de segundo en la ubicación. Ese año viajar a Tailandia se puso de moda y las reservas hicieron un x100. No fue growth hacking, fue chiripa: la foto acompañó, no causó.

Sin el porqué, un pico es ruido: lo replicas donde no toca y no entiendes por qué deja de funcionar. Con el porqué, es una receta. Un +40% interanual que sale de un competidor que ha cerrado, de una subida de precios o de una campaña que sí puedes repetir son tres números idénticos y tres decisiones distintas. El interanual te dice que ha pasado algo; nunca te dice qué. El growth no es explosiones aisladas: es crecimiento sostenido que se acumula, y esta es la métrica que distingue lo uno de lo otro.

Una advertencia de altura, para terminar: el interanual es una métrica de dirección, no de gestión de canal. Para decidir el lunes si subes presupuesto en un canal, el número es su ROAS contra tu propio break-even, no el interanual de la compañía. El interanual dice si la empresa va a algún sitio; el ROAS dice si un euro concreto se paga solo.

Tus números
Crecimiento interanual+13,5%14.000 € más que el mismo mes del año pasado.
De dónde vieneSolo ticketCreces con menos pedidos que el año pasado: el ticket medio tapa la caída de volumen.
Variación implícita del ticket medio+24,7%
Multiplicador sobre el año pasadox1,13

Se calcula en tu navegador. No se guarda ni se envía nada.

Los errores

Cuatro formas de mirar el interanual y no ver nada.

Dirigir con el mes anterior

El mes contra mes tiene su sitio: negocios sin temporada, o vigilar de cerca una campaña que acabas de lanzar. Como comparación por defecto del comité de dirección no vale, porque garantiza que la mitad de cada reunión se va en explicar el calendario en vez de decidir algo.

Celebrar el porcentaje sin mirar la base

Un +80% contra un año malo no es crecimiento: es haber vuelto donde estabas. Antes de dar un interanual por bueno hay que mirar dos años atrás, no uno. Cuando el año de referencia fue anómalo —hacia arriba o hacia abajo— la comparación honesta es contra el último año normal, y se dice en voz alta que se está haciendo así.

Quedarse en la facturación

Es el número más fácil de sacar y el que menos decide. Puede subir un 13,5% mientras los pedidos caen, mientras el margen se estrecha y mientras el coste de adquisición sube. El interanual se calcula como mínimo sobre tres cosas: facturación, pedidos y margen bruto. Cuando las tres no apuntan al mismo sitio, ahí está la conversación que hay que tener.

Usarlo como sistema de alarma

Mira doce meses atrás: eso es lo que lo hace honesto y también lo que lo hace lento. Un canal que se rompe hoy tarda meses en aparecer ahí. Las alarmas se ponen en los números que se mueven en días —la conversión de tu checkout, el payback de la última cohorte— y se revisan cada lunes, no una vez al trimestre cuando algo ya se ha roto. El interanual llega después, a confirmar.

Preguntas

Lo que se pregunta sobre crecimiento interanual.

¿Cómo se calcula el crecimiento interanual?

Interanual = (valor de este periodo − valor del mismo periodo del año anterior) ÷ valor del mismo periodo del año anterior. Si un junio facturas 118.000 € y el junio anterior facturaste 104.000 €, la resta da 14.000 € y la división entre 104.000 da un +13,5%. El mismo cálculo sirve para el acumulado del año: la suma de los meses que llevas contra la suma de los mismos meses del año pasado.

¿Por qué se compara contra el mismo mes del año anterior y no contra el mes anterior?

Porque el mes anterior mide el calendario, no el negocio. En cualquier empresa con temporada, agosto va a caer contra julio y noviembre va a subir contra octubre pase lo que pase dentro. Comparando contra el mismo mes del año pasado, la estacionalidad aparece igual en los dos lados de la resta y se anula: lo que queda es lo que has hecho tú.

¿Qué pasa si el año pasado partía de cero o de una base muy pequeña?

Que el porcentaje deja de significar nada. Con base cero no se puede calcular, y con una base pequeña se dispara: un canal que pasa de 400 € a 4.000 € crece un 900% y ese dato no sirve para decidir. En bases pequeñas se informa la diferencia en euros y el número absoluto, no el porcentaje.

¿Un crecimiento interanual positivo significa que el negocio va bien?

No por sí solo. La facturación se descompone en pedidos por ticket medio, y un +13,5% puede ser un 9,2% menos de pedidos con un ticket medio un 25% más alto: vender más caro a menos gente. Antes de dar el número por bueno hay que abrirlo en esas dos palancas, mirar el margen bruto y comprobar por cohortes si el crecimiento viene de clientes nuevos o de los de siempre.

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