Tipos de concordancia.
Exacta, de frase o amplia: el ajuste que decide cuánto se puede parecer una búsqueda a tu palabra clave para que salga tu anuncio. Abrirlo compra alcance y lo pagas en búsquedas que no son tuyas.
Los tipos de concordancia son el ajuste de Google Ads que decide qué búsquedas pueden activar una palabra clave: la exacta admite búsquedas con el mismo significado, la de frase las que incluyen ese significado y la amplia las relacionadas aunque no lleven ninguna de sus palabras.
También: concordancia amplia · concordancia exacta · match types
Agencia Snowball, Barcelona · Revisado el
La palabra la eliges tú. Lo parecida que tiene que ser, también.
En una campaña de búsqueda nadie paga por una palabra clave. Se paga por las búsquedas que Google considera lo bastante parecidas a esa palabra como para enseñar tu anuncio. El tipo de concordancia es el ajuste que decide cuánto de parecidas: es la distancia que le permites a Google entre lo que tú compraste y lo que la persona escribió.
Hay tres. La exacta deja entrar las búsquedas que significan lo mismo que tu palabra: la palabra tal cual, plurales, faltas de ortografía y reordenaciones que no cambian el sentido. La de frase deja entrar las búsquedas que incluyen el significado de tu palabra, con lo que sea delante o detrás. La amplia deja entrar búsquedas relacionadas aunque no lleven ninguna de tus palabras, y para decidir qué está relacionado Google mira más cosas que la palabra: las otras palabras del grupo, tu página de destino, lo que esa persona ha buscado antes.
El malentendido que resuelve es pensar que elegir la palabra ya es elegir el cliente. No lo es. La misma palabra en amplia y en exacta son dos compras distintas, y la diferencia entre las dos casi siempre es intención de búsqueda: cuanto más abres, más gente entra con tus palabras en la boca y otra cosa en la cabeza. Y hay un detalle que se pasa por alto al montar la cuenta: la amplia es la que viene marcada cuando creas una palabra nueva.
Abajo, un ejemplo inventado para seguirlo con algo delante: una empresa que alquila furgonetas de trabajo compra “alquiler de furgonetas”. Nueve búsquedas que podrían disparar esa palabra, y cuáles deja entrar cada tipo.
La exacta deja entrar 2 de las 9, y las 2 son tuyas. La de frase, 5, y 4 son tuyas. La amplia, las 9, y solo 5 son tuyas. Pero fíjate en la sexta fila: “furgoneta para mudanza por horas” no lleva tu palabra y es justo tu cliente. Solo la amplia la encuentra. Ese es el trato entero de los tipos de concordancia: alcance a cambio de control.
Tres signos de puntuación y una regla de contención.
En Google Ads el tipo se escribe con la propia palabra. Entre corchetes es exacta: [alquiler de furgonetas]. Entre comillas es de frase: “alquiler de furgonetas”. Sin nada es amplia.
La regla que enseña el dibujo es de contención: cada tipo deja entrar todo lo que deja entrar el anterior, y algo más. Todo lo que entra en exacta entra en frase, y todo lo que entra en frase entra en amplia. Por eso abrir la concordancia nunca te quita una búsqueda buena, pero tampoco te quita ninguna mala: solo suma. En el ejemplo, pasar de frase a amplia añade 4 búsquedas y 1.100 € al mes, de los que 250 € van a la única búsqueda nueva que es tuya.
Dos cosas que cambiaron y que conviene saber si tu cuenta tiene años. La exacta ya no es literal: desde hace tiempo incluye variantes con el mismo significado, así que también hay que mirar qué búsquedas entran por ella. Y el antiguo modificador de amplia, el del signo más delante de cada palabra, se retiró en 2021; lo que hacía lo cubre ahora la de frase.
Cuando una búsqueda encaja con varias palabras de tu cuenta, Google prefiere la que está en exacta y es idéntica a lo que se ha escrito. Esa preferencia vale también frente a Performance Max: tener tus términos de dinero en exacta es la manera de que esas búsquedas no se las quede la campaña automática. Y las palabras clave negativas tienen concordancia propia, con reglas distintas a las de las palabras que compras.
Abrir la concordancia es comprar alcance. Hay que saber con qué se paga.
El mismo ejemplo, mirado por el lado del dinero. Para que se pueda seguir de cabeza, cada búsqueda cuesta lo mismo entre por el tipo que entre.
[alquiler de furgonetas]600 € · 100% en búsquedas tuyas"alquiler de furgonetas"1.250 € · 84% en búsquedas tuyasalquiler de furgonetas2.350 € · 55% en búsquedas tuyasEn exacta el mes cuesta 600 € y el 100% va a búsquedas tuyas. En frase cuesta 1.250 € y el 84% es tuyo. En amplia cuesta 2.350 € y solo el 55% es tuyo: 1.050 € se van a gente que alquila coches, compra furgonetas o busca quien le haga la mudanza. El CPA que verás en el informe es la media de las dos partes de la barra.
De ahí sale cómo se usa cada tipo, y no es una elección que se haga una vez. La exacta, para los términos que ya sabes que venden: es donde controlas el precio y donde merece la pena pelear la cuota de impresiones. La de frase, como punto medio: descubre variantes sin salirse del significado de tu palabra. La amplia, solo si se cumplen tres condiciones a la vez: una puja automática que persiga conversiones, conversiones medidas de verdad para que el algoritmo sepa qué búsqueda vale y cuál no, y alguien que abra el informe de términos de búsqueda cada semana. Sin las tres, la amplia es dejar que Google decida qué compras con tu dinero.
Y el circuito se cierra al revés. Lo que la amplia descubre y vende, como la búsqueda de la mudanza por horas, se sube a palabra propia en exacta, con su anuncio. Lo que descubre y no vende se corta con una negativa. Una cuenta que funciona usa la amplia para buscar y la exacta para cobrar.
Cuatro formas de tener los tres tipos y elegir mal.
Dejar la que viene marcada
Al crear una palabra, la amplia es la opción por defecto. Muchas cuentas no la han elegido: simplemente nadie la cambió. Y una amplia que nadie decidió es una amplia sin nadie vigilando qué búsquedas trae.
Creer que exacta es literal
No lo es desde hace años. Deja entrar variantes con el mismo significado, y lo que Google considera el mismo significado no siempre es lo que tú considerarías. La exacta da más control que las otras dos, no control total: su informe de términos también se mira.
Juzgar el tipo por el precio del clic
Una búsqueda lejana puede tener un CPC más bajo, y eso hace que la amplia parezca barata en el informe. Un clic barato de alguien que no va a comprar sigue siendo caro. El tipo se juzga por lo que cuesta cada venta, búsqueda a búsqueda, no por lo que cuesta cada visita.
Abrir la amplia sin conversiones fiables
La amplia funciona porque el algoritmo aprende qué búsquedas acaban en venta. Si la conversión que le das está mal medida, o cuenta cosas que no son ventas, aprende a traer más de lo que no vale. Antes de abrir la concordancia, se arregla la medición. Abrirla para ganar volumen sin eso es comprar ruido a escala.
Los tipos de concordancia son una pieza pequeña de paid media, pero deciden algo grande: si la cuenta compra los clientes que tú elegiste o los que Google cree que se les parecen.
Lo que se pregunta sobre tipos de concordancia.
¿Qué tipos de concordancia hay en Google Ads?
Tres. Exacta, que se escribe entre corchetes y admite búsquedas con el mismo significado que la palabra. De frase, entre comillas, que admite búsquedas que incluyen ese significado con algo delante o detrás. Y amplia, sin signos, que admite búsquedas relacionadas aunque no lleven ninguna de tus palabras.
¿Qué diferencia hay entre concordancia amplia y exacta?
La exacta solo enseña tu anuncio en búsquedas que significan lo mismo que tu palabra; la amplia lo enseña en todo lo que Google considere relacionado. La amplia trae más alcance y más búsquedas que no son tuyas; la exacta trae menos volumen y más control sobre lo que pagas.
¿Cuándo conviene usar la concordancia amplia?
Cuando se cumplen tres cosas a la vez: una puja automática que persigue conversiones, conversiones bien medidas para que el algoritmo sepa qué búsqueda vale, y una revisión semanal del informe de términos de búsqueda con sus negativas. Sin las tres, la amplia gasta en búsquedas de otros negocios.
¿La concordancia exacta es literal?
No. Desde hace años admite variantes cercanas con el mismo significado: plurales, faltas de ortografía y reordenaciones que no cambian el sentido. Da más control que la de frase o la amplia, pero también hay que revisar qué búsquedas entran por ella.
Los que hacen falta para usar este.
Comprar atención en una subasta: qué se paga, por qué sube y cuándo deja de salir a cuenta.
El tráfico por el que pagas de forma directa. Su precio lo fija una subasta contra tu competencia, así que se encarece solo cuando lo usas más.
El término con el que se nombra una intención. Una búsqueda pequeña y cualificada vale más que una grande y ajena.
Qué quiere resolver quien escribe esa consulta. Va antes que la palabra: sin ella se persigue volumen que no compra.
Cada vía por la que entra un cliente nuevo. Se juzgan uno a uno: el número global esconde siempre el que ya no sale a cuenta.
El punto en el que meter más dinero sube el CAC más rápido que las ventas. No es un fallo de la campaña: es el techo del canal.
Lo que te cuesta cada acción de la que la plataforma se atribuye el mérito. No es el CAC: mide dentro de la cuenta, no dentro del negocio.