Mapa de calor.
Tu página con los clics, el movimiento y el scroll de la gente pintados encima. No mide cuánto conviertes: enseña dónde se atasca la visita y qué toca creyendo que es un botón.
Un mapa de calor es una representación visual de una página web en la que se colorean las zonas según la cantidad de clics, movimiento del ratón o profundidad de scroll que registran los visitantes. Sirve para ver dónde interactúa la gente y qué ignora, no para medir la conversión.
También: heatmap · mapa de clics
Agencia Snowball, Barcelona · Revisado el
Lo que hace la gente en tu web, no lo que dice que hace.
Un mapa de calor es tu página con el comportamiento de los visitantes pintado encima. Donde se concentran los clics, el color sube; donde nadie toca, la página se queda fría. Es una imagen y no una tabla, y por eso lo entiende cualquiera en la reunión en diez segundos.
Hay tres capas, y conviene no mezclarlas. El mapa de clics enseña dónde pulsa la gente, sea enlace o no. El mapa de movimiento sigue el ratón, que en escritorio es una pista aproximada de dónde se mira. El mapa de scroll enseña hasta qué profundidad llega cada visitante antes de irse.
Existe por una razón sencilla: nadie te va a escribir para decirte que tu imagen parece un botón. Las encuestas recogen lo que la gente cree que hizo; la analítica de GA4 te dice cuánta gente entró y cuánta convirtió, pero no qué pasó entre medias dentro de la página. El mapa rellena ese hueco. Es una pieza más del tracking, la que mira dentro de la página en vez de entre canales.
En esa página de ejemplo, 45 de cada 100 clics caen en la imagen del héroe y en el bloque de precio, que no llevan a ninguna parte. Es la clase de fuga que un mapa pone delante sin discusión. En un cliente marketplace, quitar del checkout elementos clicables que generaban fugas dobló las ventas, y no se tocó ni una campaña.
Lo contrario también pasa, y se interpreta peor. Una zona fría no es una zona mala: puede ser un bloque que sobra o un bloque que nadie llega a ver. Para distinguirlo hay que mirar el mapa de scroll junto al de clics. Si el bloque está frío y casi nadie baja hasta él, el problema es su posición, no su contenido. Si está frío y todo el mundo pasó por delante, entonces sí: no le interesa a nadie.
Un mapa por página, por dispositivo y por pregunta.
El mapa no se calcula, se monta: un script en la web registra clics, movimiento y scroll, y la herramienta los agrega sobre una captura de la página. Lo que sí se decide es qué se junta con qué.
El mapa de scroll es el que más decisiones cambia, porque pone precio a la posición. En la curva de ejemplo, lo que está sobre el pliegue lo ve el 100% de la gente; a media página llega el 41%; al final, el 21%. Si tu llamada a la acción vive al final, estás pidiendo la venta a una de cada cinco personas.
Tres reglas para que lo que ves sea verdad. Primera: móvil y escritorio por separado. La misma página es otra página en un teléfono, y un mapa que mezcla los dos pinta bloques que en móvil ni existen en ese sitio. Segunda: una URL por mapa, o al menos una plantilla; juntar la ficha de producto con la home no enseña nada. Tercera: segmenta por lo que importa. El mapa de quien compra y el de quien se va son dos mapas, y la diferencia entre ambos suele ser la respuesta.
En herramientas hay menos donde elegir de lo que parece. Microsoft Clarity es gratis y sin límite de tráfico, con dos límites que conviene saber: guarda las grabaciones 30 días y cada mapa agrega como mucho 100.000 páginas vistas. Hotjar, la recomendación clásica, ya no existe como producto independiente: se ha fusionado con Contentsquare.
Un detalle que casi nadie comprueba: la captura sobre la que se pinta el mapa. Si la página cambia, con un banner nuevo o un bloque movido, los clics antiguos quedan pintados sobre una maqueta que ya no existe y el mapa miente con total seguridad. Cuando toques la página, abre un mapa nuevo desde ese día y no lo compares con el anterior como si fueran el mismo.
El mapa te dice dónde. El porqué lo buscas después.
Sirve para dos cosas, y cuál de las dos depende de tu tráfico. El corte está en 8.000 usuarios al mes por URL.
Un test A/B no es representativo. Decides tú, con el mapa, las grabaciones y entrevistas delante.
El mapa no decide: propone. Saca la hipótesis y el test la juzga.
- 01El mapaDónde tocan, hasta dónde llegan, qué ignoran.
- 02Las grabacionesPor qué: lo que hace la persona justo antes y justo después.
- 03La hipótesisUna frase: si cambio esto, pasará aquello, porque he visto lo otro.
- 04El cambioSe toca una cosa y se vuelve a mirar el mismo mapa.
Por debajo de 8.000 usuarios al mes en una URL, un test A/B no llega a ser representativo: no hay muestra para que el resultado signifique algo. Es la situación de la mayoría de las empresas de 1 a 20 millones. Eso no te libra de experimentar; cambia la herramienta. Decides con investigación cualitativa: mapas, grabaciones y entrevistas. Vale más lo que ves que lo que crees que ves.
Por encima de ese umbral el mapa sigue haciendo falta, pero cambia de papel. Ya no decide: alimenta la hipótesis que el test va a juzgar. Un programa de CRO sin mapas acaba probando ideas que salen de la reunión, no del comportamiento.
Y en los dos casos el orden es el mismo. El mapa señala la zona caliente o la zona muerta. Las grabaciones de sesión de esa misma página te enseñan qué estaba intentando hacer la persona. Con eso escribes una hipótesis de una frase, tocas una sola cosa y vuelves a mirar el mismo mapa. Si mueves cinco cosas a la vez, el mapa nuevo no te dirá cuál funcionó.
Si solo tienes media hora, mira tres cosas por este orden. Los clics en elementos que no son enlace, que son promesas que la página no cumple. Dónde cae el scroll respecto a tu llamada a la acción principal. Y qué pasa en el paso de pago, porque ahí un clic perdido es una venta perdida. Con esas tres miradas sale casi siempre una hipótesis que merece la pena probar.
Cuatro formas de tener el mapa y no ver nada.
Instalarlo y no abrirlo
Es el más común. El script lleva meses puesto y nadie mira el mapa salvo cuando algo ya ha ido mal. La pregunta que vale la pena hacerse en dirección es si alguien del equipo lo revisa con regularidad, con una página y una pregunta concretas cada vez.
Leerlo con pocas visitas
Con unas decenas de sesiones, tres personas que hacen clic en el mismo sitio pintan una mancha enorme. El mapa siempre enseña colores; que esos colores representen a tu cliente depende de cuánta gente haya detrás. Antes de sacar conclusiones, mira cuántas visitas suma. Y desconfía del mapa de una semana rara: una campaña puntual o una caída de tráfico cambian a quién estás mirando. Compara periodos parecidos.
Mezclar móvil y escritorio
El bloque que en escritorio está a la derecha del titular en móvil está tres pantallas más abajo. Un mapa conjunto promedia dos páginas distintas y no describe ninguna. Separados siempre, y empieza por el dispositivo que más vende.
Pagar el peso y olvidar el permiso
Es otro script más en la página, y suma a la velocidad de carga que luego se intenta arreglar por otro lado. Y registra comportamiento: en Europa va detrás del consentimiento de cookies, así que el mapa solo enseña a quien aceptó. Quítalo de las páginas que no vas a mirar.
Lo que se pregunta sobre mapa de calor.
¿Qué tipos de mapa de calor hay?
Tres. El de clics enseña dónde pulsa la gente, sea enlace o no. El de movimiento sigue el ratón, que en escritorio es una pista aproximada de dónde se mira. El de scroll enseña hasta qué profundidad llega cada visitante antes de irse. Se leen por separado y siempre separando móvil de escritorio.
¿Para qué sirve un mapa de calor?
Para ver lo que nadie te cuenta en una encuesta: imágenes que parecen botones, llamadas a la acción que casi nadie llega a ver, bloques que la gente se salta. Enseña dónde está el problema; el porqué lo buscas después en las grabaciones de sesión de esa misma página.
¿Un mapa de calor sustituye a un test A/B?
No, pero muchas veces es lo único que tiene sentido. Por debajo de 8.000 usuarios al mes por URL un test A/B no es representativo, y se decide con mapas, grabaciones y entrevistas. Por encima de ese umbral, el mapa propone la hipótesis y el test la juzga.
¿Qué herramienta de mapas de calor es gratis?
Microsoft Clarity es gratis y sin límite de tráfico. Tiene dos límites que conviene saber: guarda las grabaciones 30 días y cada mapa agrega como mucho 100.000 páginas vistas. Hotjar, la recomendación clásica, ya no existe como producto independiente: se ha fusionado con Contentsquare.
Los que hacen falta para usar este.
Saber de dónde viene cada venta y poder demostrarlo cuando alguien lo discuta.
Saber de dónde viene cada venta. Sin esto, cualquier decisión de inversión es el cuento de la vieja.
Optimización de la conversión. Casi siempre es lo que hay que mirar ANTES de tocar los anuncios.
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