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Calentamiento de dominio.

Un dominio recién estrenado no tiene historial, y para Gmail o Outlook un remitente sin historial que manda en volumen se parece demasiado al spam. Calentarlo es construir ese historial a un ritmo creíble antes de que el envío importe.

El calentamiento de dominio es el proceso de empezar a enviar correo desde un dominio o un buzón nuevos con volúmenes pequeños que suben de forma gradual, para que los proveedores de correo acumulen un historial de envíos sin rebotes ni quejas y dejen de tratar a ese remitente como sospechoso.

También: warm up · calentar buzones

Agencia Snowball, Barcelona · Revisado el

La definición

Un remitente nuevo no tiene reputación. Tiene sospecha.

Gmail, Outlook y el resto no deciden la bandeja de cada correo desde cero. Miran quién lo manda y qué pasó las otras veces que mandó. Un dominio comprado la semana pasada no tiene ese historial, y un remitente sin historial que el primer día escribe a cientos de personas que no le conocen se comporta exactamente como el spam. No es un castigo: casi todo lo que aparece así, de golpe, es spam.

El calentamiento —el warm up de las herramientas en inglés— es construir ese historial antes de que el envío importe. Pocos correos al principio, que se abren, se contestan y no rebotan, y un volumen que sube poco a poco hasta el ritmo de crucero. Se calienta el dominio y se calientan los buzones, porque la reputación se acumula en los dos sitios: un buzón nuevo en un dominio viejo también arranca despacio.

Saltárselo no se nota el primer día. La herramienta dice enviado y el informe dice entregado, porque el correo ha llegado al servidor del destinatario. Que se haya quedado en la carpeta de spam no lo mide nadie. Lo ves semanas después, cuando no contesta nadie, y para entonces el dominio ya tiene historial: el malo. Es la parte de la entregabilidad que se juega antes del primer envío.

Se habla de calentar casi siempre a propósito del cold email, pero en email marketing pasa lo mismo cuando cambias de plataforma o estrenas dominio de envío para la newsletter: tu lista te conoce, el receptor no conoce al remitente nuevo. Ahí la rampa se hace con la lista que ya tienes. Primero el segmento que ha abierto hace poco, que es el que menos se queja, y luego el resto, en tandas.

10203017142128DÍA DE ENVÍOCORREOS AL DÍASEMANA 1Escalón · 30 desde el día 1Rampa · 8 el día 730 el día 28
Los dos acaban en 30 correos al día, el cupo que ponemos a cada buzón en frío. El escalón llega el día 1; la rampa, el día 28, y el día 7 va por 8. En la primera semana, el escalón ha mandado 210 correos desde un remitente que nadie conoce y la rampa 35. La rampa es un ejemplo para ver la forma, no un calendario: el ritmo lo marca cada proveedor.

Lo que enseña el dibujo no es que haya que mandar poco. Es que cuenta la pendiente, no solo el total. Un remitente que pasa de nada a su ritmo de crucero en un día no tiene historial que lo respalde. Uno que llega en semanas, cada día un poco por encima del anterior y sin rebotes por el camino, sí. Al final los dos mandan lo mismo, y solo a uno le queda reputación para hacerlo.

Cómo se hace

Primero el montaje, luego la rampa, y el volumen sale de los buzones.

El calentamiento no empieza con el primer correo. Empieza antes, con cuatro decisiones de montaje que, si salen mal, ninguna rampa arregla.

Un dominio que no es el de facturar

El frío sale de un dominio secundario, no del principal. Si algo se quema, se quema ese, y no el dominio con el que mandas facturas, propuestas y respuestas a clientes. Se registra, se monta y se deja calentar antes de que salga un solo correo de prospección.

La autenticación, el primer día

SPF, DKIM y DMARC publicados y alineados antes de la rampa, no a mitad. Calentar un dominio sin autenticar es acumular historial para un remitente que el receptor no puede verificar.

Calentamiento automático, y encendido siempre

Las herramientas de calentamiento cruzan correos con una red de buzones que los abren, los contestan y los sacan de spam si caen ahí. Es el historial que tu lista todavía no te da. Nosotros no lo apagamos al lanzar: sigue corriendo por debajo de la campaña, y la salud del buzón se mira cada día.

Correo que parece correo

Texto plano, cabecera de baja y sin seguimiento de aperturas ni de enlaces. Para contar clics, la herramienta reescribe tus enlaces con su dominio, y eso juega en contra justo cuando más cuidas la reputación.

Y la cuenta que más se olvida. El cupo diario —cuántos correos puede mandar un buzón al día— es del buzón, no de la campaña: si dos campañas lo comparten, se lo reparten. Y casi nunca manda el cupo. Manda el hueco entre correos. Con uno cada 20 minutos en una franja de 09:00 a 18:00 salen 27 envíos al día, aunque el cupo diga 30.

UN BUZÓN, UNA CAMPAÑA · 27 ENVÍOSEL MISMO BUZÓN, DOS CAMPAÑAS · 14 + 1309h10h11h12h13h14h15h16h17h18h
Un correo cada 20 minutos de 09:00 a 18:00 son 27 envíos al día. El cupo de 30 no llega a usarse: manda el hueco. Si el mismo buzón lleva dos campañas, no tiene el doble de hueco: se reparten esos 27, 14 para una y 13 para la otra.

Por eso el volumen no se sube apretando un buzón: se sube calentando más buzones, y cada uno empieza su propia rampa desde abajo. Quien quiere mandar 200 correos al día en frío no necesita un buzón más rápido. Necesita ocho buzones calentados, y semanas de margen antes de lanzar para tenerlos.

La decisión

Se lanza cuando el buzón está sano, y se para antes de que deje de estarlo.

No hay un día del calendario en el que el calentamiento termina. Hay una señal: el buzón lleva semanas mandando sin rebotes ni quejas, la salud que marca la herramienta está arriba y lo que mandas a cuentas de prueba cae en la bandeja de entrada. Hasta entonces, el correo real espera.

Lanzar es la parte fácil. Lo difícil es no quemar en una tarde lo que has tardado semanas en construir, y eso depende casi entero de la lista. Solo direcciones verificadas, nunca cuentas de correo gratuito en una prospección a empresas, y fuera todo lo que huela raro: un rebote duro en un buzón calentado sale caro. La alarma que usamos salta cuando una campaña pasa del 3% de rebote con 50 envíos o más. Ahí el buzón se está quemando, y la campaña se para. Lo decide una persona, no la herramienta.

La decisión de montaje que más protege es la más aburrida: cada campaña con su buzón, sin mezclar. Si una lista sale mala, la alarma señala una campaña y se para una campaña. Con todo en el mismo buzón, la lista mala de una se lleva por delante a las otras dos.

Las tres campañas en un buzón
Campaña A · la lista malaBuzón 1Parada
Campaña BBuzón 1Parada
Campaña CBuzón 1Parada
Campañas paradas3 de 3
Cada campaña con su buzón
Campaña A · la lista malaBuzón 1Parada
Campaña BBuzón 2Sigue
Campaña CBuzón 3Sigue
Campañas paradas1 de 3
Dominio secundarioLo comparten todos los buzones del frío, en los dos montajes.
Dominio principalFacturas, propuestas y clientes. Fuera del frío, pase lo que pase arriba.

Con la lista mala en la campaña A, el primer montaje se queda con tres campañas paradas de tres. El segundo, con una. Lo que no se separa es el dominio secundario: los buzones lo comparten, y comparten su reputación. Por eso el principal se queda fuera del frío. Es el único cortafuegos que no depende de que todo salga bien.

Lo que sí puedes calcular con tus números es cuántos buzones tienes que tener calentados el día que lances, para el volumen que quieres mandar. Es lo primero que hay que saber, porque es lo que hay que empezar a calentar semanas antes.

Tu envío en frío
Buzones que tienes que tener calentados4Cada uno con su propia rampa desde abajo. Calentarlos es lo que hay que empezar semanas antes de lanzar.
Envíos reales por buzón y día27Manda el hueco entre correos: con uno cada 20 minutos en 9 horas salen 27, y el cupo de 30 no se llega a usar.
Capacidad a la semana, de lunes a viernes5404 buzones × 27 envíos × 5 días.
Holgura diaria8Lo que te sobra cada día para cuando se acumulen contactos.

No calcula cuántas semanas tarda cada buzón en calentarse: eso lo marca tu proveedor. Se calcula en tu navegador: no se guarda ni se envía nada.

Los errores

Cuatro formas de calentar el dominio y quemarlo igual.

Calentar y lanzar a la base entera

El calentamiento te da una reputación pequeña y recién hecha. Mandarla de golpe a una base de años, sin limpiar y con direcciones muertas, la gasta en un envío. El volumen real también entra en rampa: primero lo verificado y reciente, luego lo demás.

Apretar el buzón en vez de añadir buzones

Bajar el hueco entre correos para llegar al objetivo con los buzones que ya tienes es saltarse el calentamiento por la puerta de atrás. El receptor ve un remitente que dobla su ritmo de un día para otro, que es justo lo que la rampa existía para evitar.

Apagar el calentamiento al lanzar

No es un trámite que se termina. En frío, la mayoría de lo que manda un buzón no recibe respuesta, y el calentamiento es lo que sigue diciéndole al receptor que hay gente que abre y contesta lo que sale de ahí.

Medir el arranque por las aperturas

La tasa de apertura no dice si estás en la bandeja: con el seguimiento apagado ni siquiera existe, y con él encendido la inflan los clientes de correo que abren solos. Lo que dice si el calentamiento ha funcionado son las respuestas, los rebotes y una prueba a cuentas propias para ver dónde cae.

Preguntas

Lo que se pregunta sobre calentamiento de dominio.

¿Cuánto tarda en calentarse un dominio?

Semanas, no días, y no hay una cifra común: el ritmo lo marca cada proveedor y depende del volumen al que quieras llegar. La señal de que está listo no es una fecha, es el buzón: semanas mandando sin rebotes ni quejas y lo que envías a cuentas de prueba cayendo en la bandeja de entrada.

¿Puedo hacer cold email desde mi dominio principal?

Se puede, y no conviene. Si los rebotes o las marcas de spam tiran la reputación, la tiran para todo lo que sale de ese dominio: facturas, propuestas y respuestas a clientes. El frío sale de un dominio secundario, calentado aparte y con su propio SPF, DKIM y DMARC.

¿Cuántos correos al día puede mandar un buzón calentado?

Depende del proveedor y de cómo lo configures. Nosotros ponemos un cupo de 30 al día por buzón, pero el que manda es el hueco entre correos: uno cada 20 minutos entre las 09:00 y las 18:00 son 27. Para mandar más se añaden buzones calentados, no se aprieta el que hay.

¿Qué pasa si lanzo una campaña sin calentar el dominio?

Que lo más probable es que vaya a spam aunque el informe diga entregado, y que el dominio estrene historial con rebotes y quejas. A menudo sale antes estrenar otro dominio y empezar la rampa de nuevo que intentar arreglar ese.

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