GlosarioGrowth strategy

Análisis de competencia: dónde no pelear.

Mirar con método qué venden tus competidores, a quién, a qué precio, por qué canales captan y qué dicen de ellos sus clientes. No para hacer lo mismo que ellos: para saber en qué sitios no merece la pena pelear.

Un análisis de competencia es la revisión, con fuentes públicas, de qué venden los competidores directos, a quién, a qué precio, por qué canales captan clientes y qué dicen sus clientes de ellos. Se cruza en una parrilla de competidores por canal y sirve para decidir dónde no competir, no para copiar.

También: benchmark de competidores · análisis competitivo

Agencia Snowball, Barcelona · Revisado el

La definición

Mirar al otro para saber dónde no meterte.

Un análisis de competencia es sentarse a mirar, con método, qué venden tus competidores, a quién, a qué precio y por qué canales captan clientes. Más una quinta pregunta que casi nadie se hace: qué dicen de ellos sus propios clientes, lo bueno y lo malo.

Hasta aquí parece obvio. El malentendido está en para qué se hace. La mayoría de direcciones lo hacen para copiar: el competidor grande ha montado un canal, una oferta o un formato, y la pregunta en la reunión es por qué nosotros no. Esa es la forma más cara de usarlo. Si haces lo mismo que el otro, en el mismo sitio y para el mismo cliente, la única diferencia que le dejas al comprador es el precio.

El análisis sirve para lo contrario: saber dónde no pelear. Qué canales ya están llenos de gente pujando por la misma persona, qué promesa ya está dicha por tres empresas antes que tú, qué cliente está bien servido y cuál está mal atendido. Es la materia prima del posicionamiento: el hueco se elige sobre el plano que dibuja este análisis, no sobre la intuición de quien más alto habla en el comité.

Y casi todo se ve desde fuera. No hace falta espionaje ni un estudio de mercado de seis cifras: su web, sus anuncios activos, sus ofertas de empleo, sus reseñas. Lo que pide el método es disciplina con la fuente. Cada dato con su origen, y lo que no encuentres, lo dices. Un análisis con huecos honestos vale más que uno completo relleno de suposiciones.

La preguntaDónde se ve desde fueraQué te deja decidir
01Qué venden y cómo lo cuentanDónde se ve · Su web, sus fichas, sus anuncios activosDecide · De qué promesa te tienes que separar
02A quiénDónde se ve · Sus casos, sus logos, a quién le hablan los anunciosDecide · Si pelean por tu cliente o por otro
03A qué precioDónde se ve · Tarifas públicas, el presupuesto que te enseña un clienteDecide · Si te van a comparar por precio
04Por qué canales captanDónde se ve · Anuncios activos, contenido, eventos, ofertas de empleo de comercial o marketingDecide · Qué subastas ya están llenas
05Qué dicen sus clientesDónde se ve · Reseñas públicas, lo bueno y lo maloDecide · Dónde les puedes ganar tú

5 preguntas, y las 5 se contestan sin hablar con nadie de dentro. Lo que no encuentres, se apunta como hueco, no se rellena.

Cómo se construye

Una parrilla, y una suma por fila.

Se hace por competidor y luego se cruza. Primero la radiografía de cada uno, con las cinco preguntas. Después, todos en la misma tabla, que es donde aparece lo que ninguna radiografía suelta enseña.

Lo primero es elegir a quién miras, y aquí se pierde medio análisis. No son los diez nombres que salen en el buscador, ni la empresa que más rabia le da a la dirección. Son los tres a cinco que tu equipo comercial se encuentra cuando pierde una venta. El campo de motivo de pérdida del CRM lo dice si está bien rellenado: “se quedó con la competencia” es un motivo, y si además dice con cuál, es la lista de a quién analizar. “No interesado” no te enseña nada.

Lo segundo, la radiografía. Para cada competidor, las cinco preguntas, y en la de canales, solo lo que se ve desde fuera: anuncios activos, contenido que publican, eventos a los que van, ofertas de empleo de comercial o de marketing. Una oferta de empleo dice más de su plan que su web. Si buscan tres comerciales de campo, van a salir a la calle; si buscan un especialista en paid, van a pujar.

COMPETIDORCUÁNTOS ESTÁNC1C2C3C4C5ANUNCIOS EN GOOGLE5/5ANUNCIOS EN META4/5FERIAS DEL SECTOR3/5CONTENIDO Y SEO2/5COMERCIAL EN LINKEDIN1/5DISTRIBUIDORES0/5EJEMPLO ILUSTRATIVO · CUADRO RELLENO = SE LES VE CAPTAR AHÍ DESDE FUERA
Cinco competidores, seis canales. Leído por filas: Google, 5 de 5; Meta, 4; ferias, 3; contenido, 2; LinkedIn, 1; distribuidores, 0. La suma de cada fila es lo único que hay que calcular, y ya dice dónde se pelea y dónde no.

Lo tercero, cruzarlos. Competidores en columnas, canales en filas, una marca donde se les ve captar. En el ejemplo de arriba, que es ilustrativo, los cinco están en anuncios de Google, cuatro en Meta, tres en ferias, dos en contenido, uno en LinkedIn y ninguno en distribuidores. Esa suma por fila es la única cuenta del análisis, y es la que importa: dice dónde hay cola y dónde no hay nadie.

La misma parrilla se puede hacer con precios, con el tipo de cliente que enseñan en sus casos o con lo que repiten sus reseñas. El formato no cambia: una fila por cosa que comparas, una marca por competidor y la suma al final.

Deja las reseñas para el final y léelas enteras, no la nota media. Lo bueno que repiten sus clientes es lo que ya tienen ganado, y pelear por eso es pelear cuesta arriba. Lo malo que repiten es más interesante: plazos que no se cumplen, un soporte que no contesta, una instalación que nadie explica. Cada queja que aparece en tres reseñas distintas de dos competidores es una promesa que nadie en tu mercado está cumpliendo. Ahí suele estar el primer punto de tu lista de dónde les puedes ganar.

La decisión

La suma de cada fila te dice dónde no pelear.

La parrilla no decide por ti, pero ordena la conversación. Se lee de arriba abajo, del canal más lleno al más vacío, y cada tramo pide una pregunta distinta.

Anuncios en Google5 de 5Subasta llena

Entras pagando lo mismo que todos. Solo si tu margen aguanta ese precio.

Anuncios en Meta4 de 5Subasta llena

Entras pagando lo mismo que todos. Solo si tu margen aguanta ese precio.

Ferias del sector3 de 5Disputado

Se puede entrar, pero con una razón que los demás no tengan.

Contenido y SEO2 de 5Disputado

Se puede entrar, pero con una razón que los demás no tengan.

Comercial en LinkedIn1 de 5Casi vacío

Mira qué hace ese único competidor y si le funciona.

Distribuidores0 de 5Vacío

Antes de celebrarlo, comprueba que tu cliente está ahí. A veces nadie está porque no hay nadie.

La fila de arriba es la que más dinero cuesta entender. En paid media estás pujando en la misma subasta que tu competencia: es un juego de suma cero contra quien compite contigo a nivel presupuestario. Meter más dinero no te saca del juego, te mete más adentro de él. Y cuando entra competencia nueva a pujar por tu mismo público, el precio sube para todos, también para ti. Si cinco de cinco están ahí, no entras a ganar: entras a pagar el precio que han fijado entre los cinco.

La fila de abajo es la tentación contraria. Un canal donde no hay nadie puede ser un hueco o puede ser un desierto. Antes de mover presupuesto, comprueba que tu cliente ideal compra por ahí. Elige según tu mercado, no según lo que hace la competencia, ni para imitarla ni para huir de ella.

Lo que sale del análisis cabe en una página, y conviene que quepa: dónde te pueden ganar ellos y dónde les puedes ganar tú, en tres puntos cada uno. Si en tu lista de “dónde nos ganan” aparece el precio, no corras a bajarlo. Si vendes más caro que la competencia y no lo explicas en ningún sitio, el problema no es el precio: es que nadie sabe por qué merece la pena pagarlo. Eso se arregla en el pricing y en cómo lo cuentas, no con un descuento. Y de los tres puntos donde les ganas, el que importa es el que no pueden copiar mañana: esa pregunta ya es la de la ventaja competitiva.

Los errores

Cuatro formas de hacer el análisis y salir más perdido.

Usarlo como lista de deberes

El análisis acaba con “ellos tienen esto y nosotros no” y se convierte en un plan para tenerlo. Tu mix de canales y de loops puede no parecerse en nada al de tu competencia directa, y eso está bien. Lo que manda es tu North Star, no la suya.

Analizar al que hace ruido

El competidor que más sale en la reunión suele ser el que más invierte en anuncios, no el que más ventas te quita. La lista de a quién mirar sale de los deals perdidos, no de quién tiene la valla más grande en la feria.

Rellenar los huecos con suposiciones

Lo que no se ve desde fuera se apunta como “no lo sabemos”. Un precio estimado a ojo, metido en la misma tabla que los precios públicos, acaba citado en el comité como si fuera dato. Con una IA haciendo la búsqueda pasa más, no menos: cada dato con su fuente, o fuera.

Montarle un tablero semanal

Es poco volumen y el error es barato: se hace cuando toca, delante de una decisión concreta. Entrar en un canal, subir precios, lanzar una línea. Vigilar cada semana lo que publica el otro no es análisis, es ansiedad con hoja de cálculo.

Preguntas

Lo que se pregunta sobre análisis de competencia.

¿Qué hay que mirar en un análisis de competencia?

Cinco cosas por competidor: qué venden y cómo lo cuentan, a quién, a qué precio si es público, por qué canales captan clientes y qué dicen sus clientes en reseñas públicas, lo bueno y lo malo. Todo se ve desde fuera, y cada dato va con su fuente.

¿A cuántos competidores hay que analizar?

A los tres o cinco con los que pierdes ventas de verdad, no a los diez que salen en el buscador. La lista sale del motivo de pérdida del CRM: si el comercial apunta con qué competidor se quedó el cliente, ya sabes a quién mirar.

¿Cómo se ven los canales de captación de un competidor?

Por lo que se ve desde fuera: los anuncios que tiene activos, el contenido que publica, los eventos a los que va y sus ofertas de empleo de comercial o marketing. Una oferta de empleo suele decir más de su plan que su propia web.

¿Cada cuánto se hace un análisis de competencia?

Cuando hay una decisión delante: entrar en un canal, subir precios o lanzar una línea nueva. No necesita un tablero semanal. Vigilar todo lo que hace el otro cada semana no cambia ninguna decisión y te empuja a imitarle.

Reservar 30 minutos